Orinoquia
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EDITORIAL

Perspectivas del desarrollo regional  local para la Orinoquia

Germán Caicedo Mora
Docente  Facultad de Ciencias Económicas Universidad de los Llanos.

Existe consenso que la Orinoquia colombiana adquiere protagonismo como región, desde las épocas históricas colonial, la república y en la actualidad; es posible ilustrar el nivel del protagonismo utilizando  un ejercicio académico. En una escala de 1 a 10, a los momentos históricos colonial y la República se asigna el nivel 7 o alto y al momento actual -a partir de los años 30-, el nivel 10 o preponderante. Dicho protagonismo en el contexto nacional recae más en el factor económico, en donde son  apreciables las variables: mercado, actividades de producción y los recursos; le sigue el factor político, que lo integran las instituciones, participación y el gobierno, y el social,  conformado por las variables población, organizaciones sociales y la educación. En consecuencia, ¿Cuál es el tesoro escondido que entraña la Orinoquia, para adquirir un protagonismo significativo?

La extensión territorial de la Orinoquia colombiana es un área de 347.165 km² ( el total del área incluyendo a Venezuela son 991.587 Km² ), corresponde al 30,4% del territorio continental del país ( Instituto Alexander  Von Humboldt; IAvH-Unidad SIG 2003) y alberga una amplia diversidad de recursos naturales hídricos, fauna, flora, minero, minero- energéticos y tierra para la producción agrícola y ganadera, que integran  el soporte de una base económica promisoria; la cual, los españoles  la percibieron como importante pero de difícil acceso. La historiadora estadounidense Jane Rausch (2011),  en  su libro, De pueblo de frontera a Ciudad Capital, La historia de Villavicencio, Colombia, desde  1842 , reconoce la  Orinoquia -que denomina los Llanos-  infiltrada de  potencial económico, incluso desde antes de la llegada de los españoles; además, resalta que los gobiernos, particularmente los liberales radicales, fueron reiterativos en sus esfuerzos de ejecutar acciones para aprovechar las "fértiles tierras" del Llano, refiere "El Congreso promulgó muchas leyes dirigidas a fomentar el desarrollo de los Llanos a través de la construcción de vías, estimulando la inmigración extranjera y la colonización interna, educando a los indígenas, tratando la sal para ponerla al alcance del consumo de las personas y de los animales, y mejorando la administración pública"  (p. 24).

En la investigación, la profesora Rausch  evidencia, que "es irresistible la atracción del Llano" (cita a Nieto Caballero, p. 190), una expresión del año 1934, inspirada en una observación  muy particular del autor Nieto; sin embargo, ahora contiene un mensaje diferente. El Plan de Desarrollo Regional 1994-2004, Orinoquia Hacia el Siglo XXI (CORPES DE LA ORINOQUIA,1994), devela "la economía orinocense por ser zona de frontera económica, frontera nacional, con incipientes procesos de intercambio y sobre todo una economía de reproducción dependiente, lo cual se expresa en sus relaciones con el mercado Bogotano" (p. 74), e igual que esta premisa, otras consideraciones del Plan, permiten deducir el desarrollo regional de la Orinoquia vía el crecimiento económico y bajo el sello del  mercado de Bogotá, que es el destino básico por excelencia, se complementa con el impulso a la integración  nacional y la articulación de los departamento de la Orinoquia ( Arauca, Casanare, Guainía, Guaviare, Meta, Vaupés, Vichada) en términos de competitividad; aunque es claro, que "La tendencia indica que la articulación económica seguirá siendo extractiva y las condiciones ambientales como la distribución de los recursos naturales de agua y suelo dominarán al momento de establecer prioridades entre núcleos urbanos" (P. 95); la actividad petrolea se  considera una oportunidad excepcional por el flujo de regalías que genera (p. 97). En consecuencia, el documento, fija los referentes del desarrollo regional, que no han cambiado después de 20 años, priorizando las ventajas comparativas que rodean la región y son irresistibles para los inversionistas, hecho que es necesario desentrañar, por cuanto conlleva el acelerar para los  desequilibrios ambiental, social y político, que ya muestran condiciones de crisis.

La versión del Plan de Desarrollo Regional,  Orinoquia Hacia el Siglo XXI, se concretó por el enfoque de desarrollo económico mirando al medio interno y al centro, Bogotá, " (…) en la adopción real del proceso descentralizador" ( p.12); los nuevos estudios sobre de la Orinoquia,  después del año 2000, realizados por el DNP y los Centros de investigación públicos y privados, trazan la línea del desarrollo de la Orinoquia compaginándole adjetivos, los más comunes: el territorial, local, endógeno, ambiental, sostenible y regional, y el énfasis se aterriza en el espacio o la geografía bajo las dimensiones económicas, sociales, políticas, institucionales, ambientales, y se adiciona con carácter complementario el contexto internacional, residual en el Plan de Desarrollo Regional,  Orinoquía Hacia el Siglo XXI, 1994.

El rumbo que se impone en la Orinoquia, dado el elemento internacional, está notoriamente liderado por el gobierno central, y así se estipula en los Planes de desarrollo; El Plan nacional de desarrollo 2002-2006. Hacia un Estado comunitario, comparte el enfoque de desarrollo territorial de ventajas comparativas e impulsa  una política de integración nacional;  no rompe con los lineamientos del Plan Orinoquia Hacia el Siglo XXI; registra el potencial de producción agropecuaria, de exploración y explotación de hidrocarburos y minería. (DNP, 2003, P. 97- 227).  En idéntico sentido, el Plan nacional de desarrollo 2006-2010. Estado comunitario: desarrollo para todos (DNP, 2007), reitera, la Orinoquia conforma un territorio apto para colonizar y explorar con amplias oportunidades para la iniciativa privada, que a diferencia de la Amazonía, no existen mayores restricciones ambientales (Corporinoquia, 2011, p. 34).  Bajo esta óptica, la investigación, La Mejor Orinoquia que podemos construir, muestra la lógica de empresa ,con la cual, ve el gobierno la región, y hacia ese objetivo, responde el Programa para el desarrollo de concesiones de autopistas 2006-2014 (DNP, 2007), al propiciar la construcción de vías y acelerar el desarrollo de la región con predominio del sector privado, dejando en segundo lugar a los actores: gobiernos municipales, asociaciones y agremiaciones privadas, organizaciones de indígenas , llaneros, criollos, colonizadores y vaqueros ( p.36).

En el mismo estudio, se puntualiza, la Orinoco se presenta bajo tres potencialidades: un territorio para la agroindustria, una región para proyectos agropecuarios y una zona idónea para proyectos forestales a gran escala,  (p.36), son estas, ventajas fuertes que en manos del capital privado, es fácil deducir,  ponen en evidencia la sensibilidad ambiental de la Orinoquia y los desequilibrios que se avecinarían. Pretender  asimilar el enfoque del crecimiento económico con las versiones del desarrollo regional, territorial, local, endógeno o ambiental dentro de las características socio-económicas y políticas del país es sencillo, pero se corre el riesgo de ahondar en  desconocer, por ejemplo la sostenibilidad ambiental, como política de largo plazo En síntesis, en el desarrollo de la Orinoquia ha primado el economicismo, con las consecuencias de concentración de la riqueza, altos índices de corrupción y la captación del Estado por élites empresariales y políticas y el poco arraigo de los actores locales. 

En esos términos, el protagonismo de la región continua sujeto al factor económico, ausente de sustentabilidad, sostenibilidad y de participación de los actores locales, prevaleciendo la visión de corto plazo y su crecimiento depende sólo de coyunturas de precios internacionales favorables a las exportaciones, lo cual es más notorio en las bonanzas. Esto es, un lado del proceso de desarrollo que muestra un panorama  en contradicción con otras visiones de desarrollo regional local alternativo, entendido éste, como estrategia de transformaciones sociales participativas, desde la construcción del modo de desarrollo regional local, su fortaleza corresponde a los beneficios económicos por cuanto rompen la inequidad  y a su vez es favorable a condiciones de vida, tendientes a consolidar la integración seres humanos-naturaleza.

EL Plan de desarrollo 2010-2014. "Prosperidad para todos", reconoce la necesidad de encuadrar la Orinoquia dentro del rango de región económica; para ello, introduce elementos acordes a las tendencias actuales, "lograr niveles de crecimiento y desarrollo socioeconómico, sostenible y convergente, reconociendo y aprovechando las capacidades económicas, sociales, institucionales e iniciativas de desarrollo regional" P. 27), es decir, "promover el desarrollo territorial integral"; esto se ratifica a través de la política para el desarrollo integral de la Orinoquia: Altillanura  fase I. , en donde se señalan los derroteros: equipar con infraestructura y servicios, ordenar el territorio según la vocación regional, fomentar la inversión para aprovechar las ventajas de la agricultura y la agroindustria y ampliar la capacidad institucional, todo para un "desarrollo incluyente y sostenible" ( COMPES , 2014, p. 2). El Gobierno persiste en propiciar la tendencia del modelo de desarrollo tradicional, con atrayente mutación del discurso; esto significa que la imagen – objeto de la región no se modifica,  será una gran fábrica de producción, en detrimento de los aspectos sustanciales del desarrollo regional como la inclusión, los ecosistemas, ausencia compenetración social desde abajo con el modelo de desarrollo y ética institucional y justicia social frágiles. En el documento se manifiesta "En términos institucionales la región se destaca por un bajo desempeño en la gestión pública, relacionado con la inestabilidad de las autoridades locales, corrupción, uso ineficiente de los recursos y la incidencia del conflicto armado en zonas tradicionales como la Macarena, Arauca y Guaviare"  (p. 13).

No obstante la prevaleciente preferencia por la teoría económica hegemónica y su función de producción, que impulsan los gobiernos. La Orinoquia colombiana puede explorar un modelo de desarrollo regional local alternativo; toda vez, que es real el consenso sobre sus fortalezas y oportunidades; por consiguiente, enfocar dicho desarrollo desde una mirada crítica, holística e integradora de las heterogeneidades, diversidades y complejidades respecto a las condiciones de la región, es reconocer su existencia dinámica y de esa forma discernir las diferencias con el modelo económico nacional en el contexto de lo local-global. En otros términos, la región requiere repensarse a sí misma – no aislarse-,  teniendo claro que en sus contradicciones y características está el potencial del cambio social y económico consustancial para encausar su destino; pero, desde ahora se vislumbra que ese  cambio, involucra la  solución de fenómenos internos estructurales y de los dilemas con el nivel nacional y con el mundo global. Un modelo alternativo de desarrollo descansa en bases éticas y políticas, coadyuvantes para alcanzar lo principal, una postura emancipadora que reconozca la vida como derecho sustantivo y deber de preservar y  proteger. Esto último, es determinante en la complejidad del camino hacia el desarrollo alternativo.

Para la Revista Orinoquia, es un compromiso desde la comunidad académica divulgar distintas miradas a cerca de los procesos de construcción del conocimiento. En este número, se incluyen artículos con temáticas del territorio y el desarrollo que  expresan posiciones divergentes, pero se complementan y convergen en resolver hipótesis sobre cómo entender  la realidad para avanzar en su transformación.

Referencias

Corpes de la Orinoquia. 1994.  Plan de Desarrollo Regional, Orinoquia Hacia el Siglo XXI, Ministerio de Minas y Energía, Bogotá.

COMPES. 2014. política para el desarrollo integral de la Orinoquia: Altillanura  fase I. Bogotá. D.C.

DNP. 2003. Plan nacional de desarrollo 2002-2006. Hacia un Estado comunitario, DNP, Bogotá D.C.

DNP. 2007. Plan nacional de desarrollo 2006-2010. Estado comunitario: desarrollo para todos. DNP. Bogotá D.C.

DNP. 2011. Plan de desarrollo 2010-2014. "Prosperidad para todos". DNP. Bogotá D.C.

Corporinoquia. 2011. La mejor Orinoquia que podemos construir. (Manuel Rodríguez Becerra, director del proyecto, Universidad de los Andes).

Rausch Jane. 2011. De pueblo de frontera a Ciudad Capital, La historia de Villavicencio, Colombia, desde  1842. Banco de la República. Bogotá D.C.

 

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