Inclusión de harina de biofloc en
dietas para acuicultura: una revisión

Inclusion of biofloc meal in aquaculture diets: a review

Inclusão de farelo de biofloco em dietas para aquicultura: uma revisão

RESUMEN

El impacto ambiental que ha generado la industria acuícola

se encuentra relacionado con la contaminación del agua pro
-
ducto de la excreción de los organismos cultivados, alimen
-
tos no consumidos, heces, nutrientes, compuestos orgánicos

e inorgánicos, condiciones relacionadas directamente con el

tipo de cultivo, tradicionalmente los sistemas de estanques

en tierra. Por otra parte, la industria enfrenta una dificultad

relacionada con la necesidad de alimentos de calidad. El sis
-
tema de cultivo biofloc (TBF) se considera una alternativa

sostenible y amigable con el medio ambiente, ya que requiere

un recambio mínimo de agua y los nutrientes son reciclados

por los microrganismos que allí habitan. Este sistema gene
-
ra una alta acumulación de biomasa microbiana que debe ser

removida, esta ha sido materia de investigación como un in
-
grediente alternativo en la industria ya que se ha demostrado

sus considerables proporciones de proteína bruta y lípidos.

La harina de biofloc se ha propuesto como una fuente alter
-
nativa de proteína para reemplazar la harina y el aceite de

pescado tradicionales, la harina de soya, entre otros. Esta re
-
visión brinda información sobre el conocimiento actual de los

componentes nutricionales, métodos de obtención, inclusión

Natalia Alvarez-Perdomo
1
Carlos A. David-Ruales
2
Luis F. Collazos-Lasso
3
La Revista Orinoquia es una revista de acceso abierto revisada por pares. Este es un artículo de acceso abierto

distribuido bajo los términos de la Licencia Internacional Creative Commons Attribution 4.0 (CC-BY 4.0), que

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Como Citar (Norma Vancouver):
Alvarez-Perdomo N, David-Ruales CA, Collazos-Lasso LF.
Inclusión de harina de biofloc en dietas para acuicultura: una revisión.
Orinoquia, 2023;27(2): e-805
https://doi.org/10.22579/20112629.
805
Artículo de revisión

Recibido: 12 de abril de 2023

Aceptado: 11 de diciembre de 2023

Publicado: 16 de Diciembre de 2023

1 Biol. Estudiante, Maestría en Acuicultura.

Instituto de Acuicultura y Pesca de los Llanos

IALL. Grupo de investigación Instituto de

Acuicultura de la Universidad de los Llanos,

Universidad de los Llanos. Email:
natalia.
[email protected]
ORCID: https://
orcid.org/
0000-0002-9128-4015
2 Biol. Esp. MSc. PhD. Docente investigador y

director del grupo GIPDTA de la Corporación

Universitaria Lasallista. Email:
cadavid@
lasallistadocentes.edu.co
ORCID: https://
orcid.org/
0000-0002-3071-9919
3
Ing. Prod. Acuícola. MSc, PhD. Docente,
Instituto de Acuicultura y Pesca de los

Llanos IALL. Grupo de investigación Instituto

de Acuicultura de la Universidad de los

Llanos, Universidad de los Llanos. Email:

[email protected]
ORCID: https://
orcid.org/0000-0002-6034-0037
2Inclusión d e h arina d e biooc e n d i e t as p ara acuicultura: u n a r e v i s i ó n Vol 27 No. 2 - e-805 julio diciembre 2023.
DOI:
https://doi.org/ 10.22579/20112629.805
en la dieta de los organismos acuáticos, su aplicación en la economía circular y una

perspectiva sobre su uso en las dietas de las especies nativas.

Palabras clave:
alimentación, economía circular, nutrición
ABSTRACT

The environmental impact generated by the aquaculture industry is related to wa
-
ter contamination resulting from the excretion of cultivated organisms, uneaten

food, feces, nutrients, organic and inorganic compounds, and conditions directly

related to the type of culture, traditionally land pond systems. On the other hand,

the industry faces difficulties related to the need for high-quality food. The bio
-
floc culture system (BFT) is considered a sustainable and environmentally friendly

alternative because it requires a minimum exchange of water, and nutrients are

recycled by the microorganisms that live there. This system generates a high ac
-
cumulation of microbial biomass that must be removed. It has been the subject of

research as an alternative ingredient in industry because of its considerable pro
-
portions of crude protein and lipids have been demonstrated. Biofloc meal has

been proposed as an alternative protein source to replace traditional fishmeal, oil,

and soybean meal, among others. This review provides information on the current

knowledge of nutritional components, methods of obtaining them, their inclusion

in the diet of aquatic organisms, their application in the circular economy, and their

use in the diets of native species.

Key words:
circular economy, food, nutrition
RESUMO

O impacto ambiental gerado pela indústria da aquicultura está relacionado à conta
-
minação da água decorrente da excreção de organismos cultivados, restos de comi
-
da, fezes, nutrientes, compostos orgânicos e inorgânicos, condições diretamente

relacionadas ao tipo de cultivo, tradicionalmente os sistemas de lagoas terrestres.

Por outro lado, a indústria enfrenta uma dificuldade relacionada à necessidade de

alimentos de qualidade. O sistema de cultivo de bioflocos (SCB) é considerado uma

alternativa sustentável e ecologicamente correta, pois requer uma troca mínima de

água e os nutrientes são reciclados pelos microrganismos que ali vivem. Este siste
-
ma gera um alto acúmulo de biomassa microbiana que deve ser removida, o que tem

sido objeto de pesquisas como ingrediente alternativo na indústria, já que foram

demonstradas suas proporções consideráveis de proteína bruta e lipídios. O farelo

de biofloco tem sido proposto como uma fonte alternativa de proteína para subs
-
tituir a farinha e óleo de peixe tradicional, farelo de soja, entre outros. Esta revisão

fornece informações sobre o conhecimento atual dos componentes nutricionais,

métodos de obtenção, sua inclusão na dieta de organismos aquáticos, sua aplicação

na economia circular e uma perspectiva sobre seu uso na dieta de espécies nativas.

Palavras-chave:
alimentação, economia circular, nutrição
Natalia Alvarez-Perdomo y Carlos A. David-Ruales3
Vol 27 No. 2
e-805 julio - diciembre 2023.
DOI:
https://doi.org/ 10.22579/20112629.805
INTRODUCCIÓN

La acuicultura y la pesca han sido reconocidos

como fuentes que contribuyen a la seguridad ali
-
menticia y nutrición mundial, se estima que la pro
-
ducción para el año 2020 fue de 178 millones de

toneladas, donde la acuicultura fue responsable

del 49% (FAO, 2022). Además, la acuicultura glo
-
bal mantuvo la tendencia de crecimiento a pesar

de la pandemia por COVID-19.

La producción acuícola usualmente involucra el

suministro de alimento formulado; en los sistemas

de producción extensiva la productividad natural

de los estanques puede suplir en parte la demanda

alimenticia, sin embargo, a medida que la produc
-
ción se intensifica se requiere una adición mayor

de alimento de alta calidad, manufacturado espe
-
cialmente para la especie de cultivo y su estado de

desarrollo (Davis, 2015). Se estima que para el 2025

la producción de alimento concentrado sea de 87,1

millones de toneladas (Tacon y Metian, 2015).

Tradicionalmente harina y aceite de pescado han

sido los más utilizados ya que se consideran como

los ingredientes más nutritivos y digeribles para

los peces de cultivo (FAO, 2020). Con el crecimien
-
to de la acuicultura, la demanda de estos ingre
-
dientes ha aumentado (Péron
et al., 2010), según
la FAO (2022) para el 2020 el 20% de la pesca de

captura corresponde a la producción de harina y

aceite de pescado.

Ahora bien, el incremento en la demanda de estos

ingredientes tradicionales, no solo para la crecien
-
te industria acuícola, además de su uso para las

otras líneas productivas incluyendo las mascotas,

aumenta la preocupación en la sostenibilidad de

los recursos, por el impacto en los ecosistemas

acuáticos. Una variedad de plantas como soya,

maíz y la canola, así también como subproductos

de origen animal como la harina de carne, hueso y

sangre, entre otros, están siendo utilizadas como

fuentes proteicas alternativas en la formulación

de dietas, sin embargo, existen gran variedad de

limitación relacionadas en parte con los factore
s
anti nutricionales y, principalmente por su dispo
-
nibilidad (Davis, 2015).

La necesidad de encontrar fuentes de proteína

que cumplan los criterios nutricionales adecuados

que incluyen digestibilidad, que no impida el cre
-
cimiento o deteriore la salud de los organismos, la

palatabilidad, que sea escalable a niveles comer
-
ciales, estable físicamente, de fácil manejo y alma
-
cenamiento y que crucialmente tenga un menor

impacto en el medio ambiente (Boyd
et al., 2020;
Nates, 2015); es una de las mayores preocupacio
-
nes en la industria, constituyendo una línea de in
-
vestigación en constante crecimiento.

La harina de biofloc ha sido propuesta como un in
-
grediente potencial para reemplazar los tradicio
-
nales harina y aceite de pescado, harina de soya,

entre otros. En ese sentido, la presente revisión

provee información sobre el conocimiento actual

de los componentes nutricionales, métodos de ob
-
tención, inclusión en la dieta de organismos acuáti
-
cos, la aplicación en la economía circular y una pers
-
pectiva de su uso en la dieta de especies nativas.

Componentes nutricionales

de la harina de biofloc

Existen una gran variedad de factores que afectan

los valores nutricionales de la harina de biofloc, ya

que este es una comunidad heterogénea de mi
-
croorganismos, algas, bacterias, protozoos, ade
-
más de zooplancton y nemátodos, asociados en un

sustrato que se encuentra en suspensión y que im
-
plica para su formación y mantenimiento variadas

fuentes de energía.

Al respecto, se ha demostrado que la fuente carbo
-
no utilizada tiene un efecto sobre los factores nu
-
tricionales del biofloc. Wang
et al. (2016) investigó
el uso de melaza, harina de maíz y salvado de trigo

para el desarrollo de biofloc en diferentes propor
-
ciones manteniendo una concentración C : N de 16,

encontrando que que la fuente de carbono incide

sobre el nivel de proteína, con variaciones entre
Inclusión de harina de biofloc en dietas para acuicultura: una revisión4 Vol 27 No. 2 - e-805 julio diciembre 2023.
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https://doi.org/ 10.22579/20112629.805
23.95 a 32.32% y, de lípidos (2.92 a 5.33%), sin em
-
bargo no encontraron diferencias significativas en

el contenido de cenizas. Wei
et al. (2016) suple-
mentó tres tipos de biofloc con glucosa, almidón y

glicerol manteniendo una concentración C : N de 15,

los autores encontraron diferencias significativas

en los niveles de proteína en relación a la fuente,

que variaron entre 31.5% usando almidón, 35.5%

con glicerol y 41.2% utilizando glucosa; para la

proporción de lípidos, los valores registrados es
-
tuvieron entre 4.2% usando glicerol hasta 8.5 con

almidón. Ekasari
et al. (2010) experimentó previa-
mente con glucosa y glicerol como fuente de car
-
bono manteniendo una concentración C : N de 10,

mostrando igualmente variaciones en la proteína

entre 28 a 33% y en lípidos con valores entre 6 y

9%, sin embargo, concluyen que la fuente de car
-
bono bajo las variables manejadas no afectan el

contenido de proteína y lípidos en biofloc.

Los anteriores estudios soportan que la fuente

de carbono que se use para desarrollar el sistema

biofloc puede de manera directa o indirecta in
-
fluir las propiedades nutricionales, por otro lado,

Martinez-Porchas
et al. (2020) encontró que un
sistema TBF de tipo heterótrofo presenta mayor

proteína (46.7%), comparado con un sistema au
-
tótrofo (19.9%).

La
Tabla 1. Composición proximal de la harina de
biofloc usada en estudios de inclusión en la dieta

de organismos acuáticos
, describe los trabajos
que se han realizado, con la inclusión de harina de

biofloc, las fuentes de carbono más utilizadas, la

relación C:N y el sistema de cultivo; de manera ge
-
neral, en cultivos tradicionales, los trabajos dónde

la fuente de carbono fue melaza, la proteína bruta

varió entre 16.48% (15:1 C:N) (Ekasari, Suprayudi,

et al.
, 2019) y 47.94% (12:1 C:N) (Promthale et al.,
2019), mientras que la harina de trigo varió entre

22.42% (10:1 C:N) (J
ȩdrejek et al., 2016) y 43.9%
(6:1 C:N) (Lunda
et al., 2020).
En las investigaciones donde el sistema de culti
-
vo no fue convencional sino reactores disconti
-
nuos secuenciales (por sus siglas en inglés SBR),

reactores biológicos de membrana (por sus siglas

en inglés MBR) y sistemas de d
epuración biologica
por lodos activados, las fuentes de carbono varia
-
ron entre melaza, sacarosa y residuos de harina de

trigo, el contenido de proteína varió entre 9.59%

(Neto
et al., 2015) y 49% (Kuhn et al., 2009).
Obtención de harina

de biofloc

El sistema TBF se basa en el crecimiento de mi
-
croorganismos y un recambio de agua mínimo. Los

nutrientes pueden ser reciclados constantemen
-
te, ser utilizados por los microorganismos y reu
-
tilizados como proteínas de una sola célula. Estos

microrganismos usan, reciclan y transforman los

excesos de nutrientes de las heces, organismos

muertos, alimento no consumido, entre otros, en

biomasa que puede ser consumida por los orga
-
nismos cultivados (Ruby
et al., 2017). Este sistema,
al ser super intensivo, genera una acumulación de

sólidos que deben ser removidos para no afectar

la estabilidad del sistema, es a partir de ese exce
-
so que se genera la harina aprovechable.

Basado en lo anterior, para la obtención de harina

de biofloc y posterior uso en la formulación de die
-
tas para otras especies, los cultivos más utilizados

son los de tilapias nilótica (
Oreochromis niloticus)
y mejorada genéticamente (GIFT) y camarón blan
-
co (
Litopenaeus vannamei). Existen además otras
fuentes para la obtención de harina de biofloc,

como es el caso del uso de reactores de diferen
-
te tipo, reportado por varios autores ((Ahuja et

al., 2014); Kuhn
et al., 2009, 2010 & 2016; Van Den
Hende
et al., 2016).
Van Den Hende
et al. (2016) indica que los reactores
discontinuos secuenciales (SBR por sus siglas en

inglés), que tratan aeróbicamente aguas de dese
-
cho, provenientes de un cultivo de lucio perca
(San-
der lucioperca
), originan excesos de biomasa que
pueden originar ingredientes para ser incluidos en

dietas y mantener de paso al reactor en crecimien
-
to exponencial, volviendo el proceso más eficiente.
Natalia Alvarez-Perdomo y Carlos A. David-Ruales5
Vol 27 No. 2
e-805 julio - diciembre 2023.
DOI:
https://doi.org/ 10.22579/20112629.805
Tabla 1.
Composición proximal de la harina de biofloc usada en estudios de inclusión en la dieta de organismos acuáticos
Especie

cultivada para la

obtención de la

harina

Método
Fuente carbono C : N Energía (kJ/g)
Proteína

bruta

(g/100g)

Cenizas

(g/100g)

Grasa

cruda

(g/100g)

Fibra

cruda

(g/100g)

Referencia

L. vannamei
Cultivo -- -- 0.071 – 0.070 36.88 – 36.72 14.79 – 15.43 5.91 – 5.97 -- (Ju et al., 2008)
O. niloticus
Cultivo Harina de trigo 8:4 y 11:2 19.6 – 19.1 35.13 – 23.88 5.23 – 3.83 6.23 – 6.64 2.63 – 2.13 (Azim y Little, 2008)
O. niloticu
s SBR Sacarosa -- -- 49 13.4 1.13 12.6 (Kuhn et al., 2009)
O. niloticus
SBR y MBRs Sacarosa -- -- 38.8 - 40.5 34.7 - 11.8 <0.1 16.2 - 15.3 (Kuhn et al., 2010)
Farfantepenaeus

paulensis
Cultivo Melaza y salvado de trigo 20:1 -- 30.4 39.21 4.7 8.3 (Ballester et al., 2010)
L. vannamei
Cultivo -- -- -- 23.39 36.6 0.3 -- (Bauer et al., 2012)
L. vannamei
Cultivo -- -- 12.6 24.7 36.6 0.4 -- (Dantas et al., 2014)
L. vannamei

Depuración bio
-
l
ógica por lodos
activados

Melaza
-- -- 9.59 - 13.73 64.9 - 59.1 0.72 - 0.91 < 5 (Neto et al., 2015)
--
SBR -- -- -- 38.3 31.6 0.42 16.6 (Kuhn et al., 2016)
--
Cultivo -- -- -- 16.61 46.21 0.83 0.45 (Himaja et al., 2016)
Sander lucioperca
SBR -- -- 9.32 - 8.22 - 5.09 27.7 - 24.9
- 15.8

50.3 - 55.8

- 70.2

4.4 - 3.9

- 2.64
-- (Van Den Hende et al.,
2016)

L. vannamei
Cultivo Melaza 15:1 -- 28.7 43 2.3 -- (Lee et al., 2017)
O. niloticus
Cultivo -- -- -- 24 17 -- -- (Gamboa-Delgado et al.,
2017)

--
Cultivo -- -- -- 29.2 -- 0.4 -- (Shao et al., 2017)
--
Cultivo -- -- 7.79 17.92 51.28 0.41 0.15 (Prabu et al., 2017)
L. vannamei
Cultivo Torta de semilla de té 15:1 11.49 13.5 47.52 0.42 3.672 (Ruby et al., 2017)
Bagre africano
Cultivo -- -- 15.71 9.11 3.95 8.7 19.07 (Ekasari et al., 2018)
O. niloticus
Cultivo -- -- -- 17.9 51.28 0.41 -- (Prabu et al., 2018)
O. niloticus
Cultivo Almidón 10:1. 392.4 24.5 16 5 -- (Mabroke et al., 2018)
--
Cultivo Harina de trigo 10:1 -- 22.42 25.13 3.01 3.72 (Jȩdrejek et al., 2016)
Bagre africano
Cultivo Melaza 15:1 -- 16.48 11.16 3.35 16.92 (Ekasari et al., 2019b)
Penaeus monodon
Cultivo Melaza 12:1 -- 47.94 1.41 5.02 5.73 (Promthale et al., 2019)
Clarias gariepinus
Cultivo Melaza y harina de tapioca 15:1 -- 33.8 - 18.1 9.4 - 3.4 2.4 - 9.9 3.8 - 0.6 (Ekasari, et al., 2019a)
O. niloticus
Cultivo Harina de trigo 6:1 14.11 43.9 16.4 4.5 4.9 (Lunda et al., 2020)
Oreochromis sp
Cultivo Melaza 20:1 236.51 30.26 30.59 0.4 4.44 (Cala Delgado et al., 2020)
Oreochromis sp
y
L. vannamei
Cultivo Melaza 15:1 0.99 - 1.01 y 1.94
- 1.11

13.5 - 12.12 y

24.09 - 20.52

61.01 - 60.63 y

42.45 - 44.63

0.35 - 0.92

y 0.4 - 0.56

7.43 - 7.74

y 16.61

- 17.11

(Binalshikh-Abubkr
et al.,
2021)

Lates calcarifer
Activated
sludge system
Residuos de harina de trigo -- -- 40 10.51 7.85 -- (Nayak et al., 2023)
Inclusión de harina de biofloc en dietas para acuicultura: una revisión6 Vol 27 No. 2 - e-805 julio diciembre 2023.
DOI:
https://doi.org/ 10.22579/20112629.805
Adicionalmente, Neto et al. (2015), utilizaron un

proceso denominado depuración biologica por

lodos activados en aguas residuales de un cul
-
tivo experimental de camarones (L. vannamei),

para obtener harina de biofloc y compararla con

un sistema utilizando agua limpia de mar. De esta

manera, evaluaron la digestibilidad del biofloc

producido en ambos sistemas al incorporarlo en

una dieta de referencia en juveniles de L. vanna
-
mei, obteniendo como resultado que la inclusión

de la harina de biofloc presentó digestibilidades

de entre 25.7 y 26%, los autores concluyen que la

adición de dicha harina parece promover el creci
-
miento en los camarones, posiblemente asociado

a minerales traza.

Respecto a la obtención del biofloc, algunos auto
-
res no especifican la manera en que colectan, sin

embargo el método más frecuente es el tamizado

con diferentes aberturas de malla que varía desde

las 10
μm (Cala et al., 2020; Dantas et al., 2014) has-
ta las 250
μm (Dantas et al., 2014; Van Den Hende
et al., 2016).

En de la obtención de la harina de biofloc, el pro
-
ceso de secado es uno de los más importantes ya

que la técnica que se utilice puede tener un efecto

sobre el valor nutricional de la misma (Binalshikh-

Abubkr et al., 2021). Este puede variar desde el se
-
cado al sol (Bauer et al., 2012; Mabroke et al., 2018;

Prabu et al., 2017, 2018; Ruby et al., 2017), siendo

considerado uno de los métodos más tradiciona
-
les y económicos, sin embargo el material es sus
-
ceptible a contaminación (Janjai y Bala, 2012), el

secado al “aire”, empleado por autores como Cala

Delgado et al., 2020; Dantas et al., 2014; Kuhn et

al., 2009, 2010, 2016; Ruby et al., 2017”ISSN”:”004

48486”,”abstract”:”Microbial flocs produced in sus
-
pended growth bioreactors could offer the shrimp

industry a novel alternative feed. In this study, mi
-
crobial flocs were produced in sequencing batch

reactors (SBRs, donde el material no es puesto di
-
rectamente al sol y puede tomar más tiempo.

Otro proceso incluye el secado en el horno, el cual

permite un control especifico de la temperatura y

tiempo, se encuentran reportes de temperatura

desde 40°C (Binalshikh-Abubkr
et al., 2021; Eka-
sari, Kemala Pasha,
et al., 2018; Promthale et al.,
2019) hasta los 105°C (Van Den Hende
et al., 2016),
sin embargo no se ha establecido de manera com
-
parativa la temperatura y tiempo adecuado para el

secado de biofloc o los posibles efectos sobre los

aspectos nutricionales.

Por último, la liofilización o criodesecación es una

técnica de secado que favorece la preservación

de compuestos termosensibles ya que no utiliza

calor, al respecto, Binalshikh-Abubkr
et al. (2021)
comparó este m
étodo con el secado al horno a
40°C
, avaluando la composición proximal del bio-
floc, encontrado que la liofilización mantiene la

calidad nutricional más eficientemente. Ju
et al.
(2008) utilizaron este método con el objetivo de

investigar los compuestos bioactivos en el biofloc;

Lee
et al., (2017) congeló biofloc a -80°C para pos-
teriormente liofilizarlo con el propósito de evaluar

el efecto de la suplementación en el crecimiento,

respuesta inmune no especifica y susceptibilidad

a infecciones bacterianas en
L. vannamei. La Tabla
2. Fuentes, métodos de obtención y secado del

biofloc
resume los hallazgos.
Harina de biofloc en la dieta

de especies de cultivo

Existen varias especies sobre las cuales se han rea
-
lizado trabajos de inclusión de harina de biofloc en

sus dietas, principalmente en el camarón blanco (
L.
vannamei
) y en tilapia del Nilo (O. niloticus), enten-
diendo su hábito alimenticio e importancia econó
-
mica relacionada con su producción mundial.
Natalia Alvarez-Perdomo y Carlos A. David-Ruales7
Vol 27 No. 2
e-805 julio - diciembre 2023.
DOI:
https://doi.org/ 10.22579/20112629.805
Tabla 2. Fuentes, métodos de obtención y secado del biofloc

Fuente del biofloc
Especie cultivada para la
obtención
Método de obtención Método de secado Referencia
Cultivo
L. vannamei Tamizado no especifico Liofilizado (Ju et al., 2008)
Cultivo
O. niloticus Decantado Horno 102°C (Azim y Little, 2008)
SBR
O. niloticus Sifoneo Aire (Kuhn et al., 2009)
SBR y MBRs
O. niloticus -- Aire (Kuhn et al., 2010)
Cultivo
Farfantepenaeus paulensis Tamizado 30 μm -- (Ballester et al., 2010)
Cultivo
L. vannamei Sifoneo Sol (Bauer et al., 2012)
Cultivo
L. vannamei Tamizado 250, 50 y 10 μm Aire (Dantas et al., 2014)
Depuración biológica

por lodos activados
L. vannamei Decantado - tamizado
20 μm
Horno 45°C (Neto et al., 2015)
Cultivo
-- Tamizado no especifico Sombra y horno 45°C (Himaja et al., 2016)
SBR
Sander lucioperca Tamizado 150-250 μm Horno 105°C (Van Den Hende et al., 2016)
SBR
-- -- Aire (Kuhn et al., 2016)
Cultivo
L. vannamei -- Liofilizado (Lee et al., 2017)
Cultivo
O. niloticus -- -- (Gamboa-Delgado et al., 2017)
Cultivo
-- -- Sol (Prabu et al., 2017)
Cultivo
L. vannamei Decantador Sombra y sol (Ruby et al., 2017)
Cultivo
Bagre africano Tamizado 200 μm Horno 40°C (Ekasari, Pasha, et al., 2018)
Cultivo
Tilapia GIFT Tamizado 100 μm Sol (Prabu et al., 2018)
Cultivo
O. niloticus Tamizado 45 μm Sol (Mabroke et al., 2018)
Cultivo
-- Tamizado 10 μm Aire (Jȩdrejek et al., 2016)
Cultivo
Bagre africano -- Horno 50°C (Ekasari et al., 2019a)
Cultivo
Penaeus monodon -- Horno 40°C (Promthale et al., 2019)
Cultivo
Clarias gariepinus Tamizado 100 μm Horno 60°C (Ekasari et al., 2019b)
Cultivo
O. niloticus Tamizado 60 μm Horno 80°C (Lunda et al., 2020)
Cultivo
Oreochromis sp Tamizado 10 μm Aire (Cala Delgado et al., 2020)
Cultivo
Oreochromis sp y L.
vannamei
Tamizado 20, 30 y 40 μm Liofilizado y horno 40°C (Binalshikh-Abubkr et al., 2021)
Depuración biológica

por lodos activados
Lates calcarifer Decantador Horno 65°C (Nayak et al., 2023)
Peces

La tilapia es la tercera especie de pez producida a

nivel mundial, alcanzado para 2020 las 4407.2 mi
-
llones de toneladas en aguas continentales y 107.4

millones de toneladas en área costera (FAO, 2022);

la tilapia del Nilo
(O. niloticus) es la especie de pez
con más reportes de inclusión de harina de biofloc

en su dieta (
Tabla 3. Especie, estado de desarrollo,
sistema de cultivo y porcentaje de inclusión de ha
-
rina de biofloc
), todos en etapa juvenil. Los niveles
de inclusión varían entre el 16 y el 50%; al respec
-
to, varios autores (Mabroke
et al., 2018; Zedan et
al
., 2017), indican que el reemplazo de harina de
soya por harina de biofloc en un 16%, no presen
-
ta efectos negativos sobre el crecimiento de esta

especie; resultados con niveles del 20% de inclu
-
sión, (Cala Delgado et al., 2020; Prabu et al., 2017,

2018) también concuerdan con esos resultados.

Caldini
et al., (2015) compararon los efectos de la
suplementación con biofloc seco y húmedo a 25

y 50% de inclusión en dietas comerciales en un

sistema de producción con recirculación (RAS),

indicando que la suplementación con biofloc hú
-
medo soporta un mayor crecimiento corporal que

el seco. Sin embargo, estos ensayos se han reali
-
zado en escala de laboratorio y no se encontraron

reportes en condiciones de cultivo comercial.

En
Cyprinus carpio que es la cuarta especie de pez
de agua dulce más cultivada con 4236.3 millones

de toneladas para 2020 (FAO, 2022). Ekasari
et al.
Inclusión de harina de biofloc en dietas para acuicultura: una revisión8 Vol 27 No. 2 - e-805 julio diciembre 2023.
DOI:
https://doi.org/ 10.22579/20112629.805
(2018) evaluaron la inclusión de harina de biofloc

en un 30%, encontrando respuestas similares

cuando comparadas con la dieta control.

Catla catla
es la quinta especie de pez de agua
dulce más cultivada con 3540.3 millones de tone
-
ladas para 2020 (FAO, 2022); en esta especie se

han evaluado niveles de inclusión del 20 al 40%,

indicando que las proporciones del 20 y del 30%,

son las de mejores resultados (Himaja
et al., 2016).
Lates calcarifer
es la decimocuarta especie de pez
de agua marina o costero más cultivado con 105.8

miles de toneladas para 2020 (FAO, 2022). En esta

especie de hábitos carnívoros y de alto valor co
-
mercial, se evaluó la inclusión del 20% de harina

de biofloc, indicando menor tasa de crecimiento

que la dieta control, pero con mejor respuesta in
-
mune; los autores indican además, la importancia

de probar estas fuentes alternativas en especies

con mayores requerimientos proteicos (Nayak
et
al
., 2023).
Las especies del género
Clarias son las décimas
de agua dulce más cultivadas a nivel mundial

con 1249 millones de toneladas para 2020 (FAO,

2022), entre las que se encuentra el bagre africa
-
no
C. gariepinus; en esta especie se evaluó la inclu-
sión de harina de biofloc en 5, 10 y 20%, indicando

que la inclusión hasta el 20% puede mejorar el

crecimiento y la salud de los juveniles (Ekasari, Se
-
tiawati,
et al., 2019).
Es importante mencionar que no existen trabajos

que reporten el uso de harina de biofloc como in
-
grediente o como aditivo en la formulación para

dietas de especies nativas del neotrópico.

Crustáceos

La principal especie utilizada en ensayos de in
-
clusión de harina de biofloc es el camarón blanco

del Pacífico
L. vannamei (Tabla 3. Especie, estado
de desarrollo, sistema de cultivo y porcentaje de

inclusión de harina de biofloc
), tanto en estadios
poslarvares como juveniles; esta especie fue la

más producida para 2020 con un aproximado de

5812.2 millones de toneladas (FAO, 2022). La die
-
ta comercial incluye principal y tradicionalmente

harina de pescado, aunque también es posible la

inclusión de harina de soya, trigo, aceite de pesca
-
do, lecitina y colesterol; los requerimientos protei
-
cos varían entre el 32 al 36%, sin embargo algunos

productores de variedades “premium” incluyen

dietas con niveles más altos entre 42 al 43%, para

la etapa de iniciación niveles entre el 38 al 41%

(Nates, 2015), con estos valores de referencia, los

estudios de inclusión de harina de biofloc buscan

la reducción de las fuentes proteicas tradiciona
-
les, sin detrimento de la productividad y buscando

la sostenibilidad de los cultivos.

De esta manera, Dantas
et al. (2014) determinó que
un reemplazo del 20% de harina de pescado por

biofloc podría mejorar el crecimiento de poslarvas

de camarón en sistema RAS.
Neto et al., (2015), en
la misma etapa y sistema de producción, encontró

que la harina de biofloc en un 30% inclusión, pa
-
rece tener un efecto de promoción de crecimiento

posiblemente asociado con los minerales traza.

Kuhn
et al., (2009, 2010, 2016) concuerdan que
la harina de biofloc puede ser usada con éxito en

diferentes niveles de inclusión sin presentar dife
-
rencias significativas con el control, en paráme
-
tros como el crecimiento, conversión alimenticia y

supervivencia bajo condiciones de cultivo RAS y en

etapa poslarval.

En individuos en etapa juvenil, Bauer
et al., (2012)
indican que los principales parámetros zootécni
-
cos no fueron significativamente diferentes en
-
tre los niveles de inclusión de 3.5 – 7 – 10.5 y 14%,

sugiriendo que la harina de pescado puede ser

reemplazada sin presentar efectos adversos. De

manera similar, Shao
et al. (2017) con un nivel de
inclusión del 6% concluye que no se presentan

diferencias significativas o efectos negativos en

el crecimiento, además de las enzimas digestivas

y la vía de señalización de la diana de la rapamici
-
na, concluyendo que la harina de biofloc puede ser
Natalia Alvarez-Perdomo y Carlos A. David-Ruales9
Vol 27 No. 2
e-805 julio - diciembre 2023.
DOI:
https://doi.org/ 10.22579/20112629.805
un ingrediente sostenible en la alimentación de

la especie. En contraste, Gamboa-Delgado
et al.,
(2017) utilizando niveles de inclusión más elevados

(20.49 – 40.7 – 61.2 y 84.3%) encontraron dife
-
rencias significativas en el peso final y una corre
-
lación negativa entre la inclusión de la harina y el

aumento de peso, argumentando que el alto con
-
tenido de ceniza del biofloc puede ser un factor

que contribuya al menor crecimiento de animales

alimentados con estos niveles de inclusión.

Lee
et al. (2017) determinó que en un nivel de in-
clusión del 4% aumentó significativamente la re
-
sistencia a enfermedades como las causadas por

Vibrio harveyi
, sugiriendo que podría usarse como
suplemento dietético para mejorar el crecimiento,

la inmunidad innata y la resistencia a enfermeda
-
des. (Van Den Hende
et al., 2016). mediante la adi-
ción de relativamente bajas concentraciones de

harina de biofloc en la dieta resultó en un aumento

significativo en la pigmentación, sin afectar la su
-
pervivencia, ganancia de peso, tasa de conversión

alimenticia, además de la composición proximal y

el perfil de ácidos grasos en muestras de músculo

del camarón crudo.

En otra especie de decápodo, el cangrejo rojo

americano (
Procambarus clarkii) que es la segun-
da especie de crustáceo más producida a nivel

mundial, alcanzando para 2020 las 2469 tonela
-
das (FAO, 2022). En comparación con los camaro
-
nes de la familia Penaeidae, la investigación de as
-
pectos nutricionales es muy limitada, razón por la

cual Lunda
et al. (2020) buscó, entre otros, evaluar
la respuesta de juveniles del cangrejo a la inclusión

de harina de biofloc en su dieta en términos de nu
-
trición, crecimiento y sobrevivencia, encontrando

que la harina puede elevar el crecimiento en una

inclusión de 33 – 66% sobre dietas comerciales.

Sin embargo, más allá del 66% puede deteriorar

el crecimiento debido al alto contenido de ceni
-
zas, deficiencia en arginina y una proporción insu
-
ficiente de energía no proteica.

El langostino jumbo o tigre (
Penaeus monodon) es
la cuarta especie de crustáceo con mayor produc
-
ción a nivel mundial, alcanzando 717.1 miles de tone
-
ladas para 2020 (FAO, 2022). En juveniles de esta

especie se evaluaron cuatro niveles de inclusión

y sus efectos sobre el crecimiento, sobrevivencia

y respuesta inmune, demostrando que el biofloc

presenta suficientes constituyentes nutricionales

vitales para el crecimiento de los individuos, ob
-
teniendo los mejores resultados con inclusión en
-
tre el 25 y 50%, concluyendo que la harina puede

proveer una alternativa prometedora de proteína

a la harina de pescado, mejorando la actividad y

respuesta inmune para prevenir infecciones por

Vibrio parahaemolyticus
(Promthale et al., 2019).
Otros animales acuáticos

El pepino de mar japonés,
Apostichopus japonicus,
es una especie que alcanzó para el 2020 una pro
-
ducción de 201.5 miles de toneladas (FAO, 2022), su

demanda ha incrementado en los últimos años y la

industria se ha desarrollado rápidamente gracias

a la mejora en las técnicas de cultivo y reproduc
-
ción. La alimentación es un factor clave ya que es

una especie de hábitos bentónicos que consume

detritus, microorganismos y excremento de otros

animales. La suplementación con harina de biofloc

ha sido evaluada por Chen
et al. (2018) con el ob-
jetivo de investigar los efectos en el crecimiento,

actividad enzimática digestiva, estrés fisiológico,

estado antioxidante y respuesta inmune, su culti
-
vo presenta desafíos asociados a problemas sa
-
nitarios y a la restricción en el uso de antibióticos

y sustancias químicas para su tratamiento. Los

autores concluyeron que la suplementación con

harína de biofloc puede mejorar el rendimiento

de crecimiento, argumentan, además, que éste no

es solo una fuente de suplementación nutricional,

sino que también provee bacterias probióticas y

compuestos bioactivos que se consideran crucia
-
les para estimular la respuesta inmune.
Inclusión de harina de biofloc en dietas para acuicultura: una revisión10 Vol 27 No. 2 - e-805 julio diciembre 2023.
DOI:
https://doi.org/ 10.22579/20112629.805
Tabla 3.
Especie, estado de desarrollo, sistema de cultivo y porcentaje de inclusión de harina de biofloc
Especie objetivo
Estado de
desarrollo
Sistema de cultivo % de inclusión Referencia
L. vannamei
Juveniles RAS 20 (Ju et al., 2008)
L. vannamei
Poslarvas RAS 7.8 – 15.6 (Kuhn et al., 2009)
L. vannamei
Poslarvas RAS 10 – 15 – 20 - 30 (Kuhn et al., 2010)
L. vannamei
Juveniles RAS 3.5 – 7 – 10.5 – 14 (Bauer et al., 2012)
L. vannamei
Poslarvas RAS 7.5 – 15 – 30 (Dantas et al., 2014)
L. vannamei
Poslarvas RAS 30 (Neto et al., 2015)
O. niloticu
s Juveniles RAS 25 - 50 (Caldini et al., 2015)
L. vannamei
Poslarvas RAS 10 - 20 - 30 (Kuhn et al., 2016)
C. catla
Juveniles Tanques aislados 20 – 30 – 40 (Himaja et al., 2016)
L. vannamei
Juveniles RAS - Hibrido biofloc 2 – 4 – 6 – 8 (Van Den Hende et al., 2016)
L. vannamei
Juveniles Tanques aislados 0.5 – 1 – 2 – 4 – 6 – 8 (Lee et al., 2017)
L. vannamei
Juveniles Tanques aislados 20.49 – 40.7 – 61.2 – 84.3 (Gamboa-Delgado et al., 2017)
L. vannamei
Juveniles RAS 6 (Shao et al., 2017)
O. niloticus
Juveniles Tanques aislados 20 (Prabu et al., 2017)
L. vannamei
Poslarvas Tanques aislados 20 – 30 – 40 – 50 (Ruby et al., 2017)
O. niloticus
Juveniles Tanques aislados 16 – 32 (Zedan et al., 2017)
O. niloticus – C. carpio
Juveniles Tanques aislados 30 (Ekasari, Pasha, et al., 2018)
Tilapia GIFT
Juveniles Tanques aislados 20 – 30 – 40 (Prabu et al., 2018)
O. niloticus
Juveniles Biofloc 16 – 32 (Mabroke et al., 2018)
A. japonicus
Juveniles RAS 5 – 10 – 20 – 30 – 45 (Jȩdrejek et al., 2016)
P. monodon
Juveniles Tanques aislados 15 – 30 – 45 – 60 (Promthale et al., 2019)
C. gariepinus
Juveniles Tanques aislados 5 – 10 – 20 (Ekasari al., 2019b)
P. clarkii
Juveniles Tanques aislados 33 – 66 – 100 (Lunda et al., 2020)
Oreochromis sp
Juveniles Biofloc 20,2 (Cala Delgado et al., 2020)
L. calcarifer
Juveniles RAS 20 (Nayak et al., 2023)
Harina de biofloc y economía circular

El crecimiento de la población trae consigo un

aumento en la demanda de alimentos, lo que pre
-
siona los ecosistemas acuáticos y terrestres, es

por esto que es necesario adoptar un enfoque de

producción que cause el menor impacto posible

(Regueiro
et al., 2021).
Así también, el crecimiento de la industria acuíco
-
la ha traído además un aumento en el impacto am
-
biental, los procesos de producción generan aguas

contaminadas con alimentos no consumidos y he
-
ces, los nutrientes, compuestos orgánicos e inor
-
gánicos, materia orgánica, entre otros, deterioran

los ambientes acuáticos y pueden aumentar la

incidencia de microorganismos patógenos, afec
-
tando los sistemas naturales (Avnimelech, 2009).

Según la FAO (2022) es necesario tomar acciones

que contribuyan a mitigar el cambio climático y que

a la vez se promueva la adaptación de la industria

pesquera y acuicultura en líneas de desarrollo que

contribuyan a la así llamada “Transformación Azul”.

La transformación azul es un objetivo conjunto

que busca promover los enfoques innovadores

que apoyen la disposición de suficiente alimento

acuático para la creciente población de manera

sostenible tanto ambiental, social y económica
-
mente (FAO, 2022).

Ahora bien, la evaluación de los ciclos de vida (por

sus siglas en inglés LCA) es una metodología que es

aplicable en la medición de la sostenibilidad de la

acuicultura, de esta manera es posible cuantificar

y comparar los impactos del sistema de produc
-
Natalia Alvarez-Perdomo y Carlos A. David-Ruales11
Vol 27 No. 2
e-805 julio - diciembre 2023.
DOI:
https://doi.org/ 10.22579/20112629.805
ción en su ciclo de vida (Galanakis, 2022). Las LCA

miden un amplio rango de impactos ambientales a

través de la cadena de valores que incluye la huella

de carbono, eutrofización, acidificación, huella hí
-
drica y del suelo, entre otros, permitiendo identifi
-
car fortalezas y debilidades (Regueiro
et al., 2021).
La contribución de los alimentos concentrados

suministrados se considera que tiene uno de los

mayores impactos en las LCA, teniendo en cuenta

además las altas demandas de proteína que tie
-
nen los peces comparados con otros animales de

cultivo como las aves y los cerdos, es por esto que

se debe considerar no solo la tasa de conversión

alimenticia, sino también el origen de los ingre
-
dientes, siendo importante la implementación de

alternativas que contribuyan a disminuir el impac
-
to ambiental.

Es necesario enfatizar en lo limitado de los recur
-
sos naturales que se encuentran disponibles para

las actividades humanas, teniendo en cuenta el

crecimiento poblacional, el aumento del consumo

y la producción. Por esta razón, se requiere un en
-
foque de producción que mantenga el valor de los

productos, materiales y recursos lo mayor posible,

retornándolos al ciclo de producción al final de

su uso y minimizando la generación de desechos

(Bali S y Sweet, 2021). En este sentido, la econo
-
mía circular es un sistema que busca eliminar los

desechos y el uso continuo de los recursos (Liu y

Ramakrishna, 2021), este se opone al modelo de

producción tradicional lineal, básicamente busca

cerrar circularmente los ecosistemas industriales

para minimizar los desperdicios, valorando su uti
-
lidad y preservando su valor para reintegrarlo en el

sistema y así maximizar su ciclo de vida.

La reutilización de subproductos derivados de

la industria acuícola, como los restos sobrantes

del procesamiento de filetes, pueden ser utili
-
zados como ingrediente para la alimentación de

mascotas, e incluso dentro de la misma industria

(Pounds, 2022). El uso de productos, considerados

como desperdicios, como ingredientes o como un

nutriente independiente en la manufactura de ali
-
mentos balanceados se encuentra cercanamente

ligado a la economía circular, de esta manera se

puede mejorar la sostenibilidad (Boyd
et al., 2020).
Según Colombo y Turchini (2021), el uso de ingre
-
dientes provenientes a través de la aplicación del

concepto de economía circular serán los que lle
-
ven a la industria acuícola en el siguiente “escalón

evolutivo”, ya que se podrá reducir la huella del im
-
pacto hídrico, de carbono, emisiones de gases de

efecto invernadero, uso de tierra y remediación de

agua de desecho.

Los nuevos modelos en acuicultura deben estar

basados en el máximo aprovechamiento de los

subproductos y aguas residuales para mejorar la

sostenibilidad y la rentabilidad, apoyado además

en principios ecológicos como en la acuicultura

multi-trófica integrada, acuaponía y el biofloc (Re
-
gueiro
et al., 2021).
Ahora bien, el sistema TBF es una estrategia que

se considera sostenible y amigable con el medio

ambiente; se basa en el crecimiento de microorga
-
nismos y un recambio de agua mínimo. Los nutrien
-
tes pueden ser reciclados constantemente, ser

utilizados por los microorganismos y reutilizados

como proteínas de una sola célula. Estos micror
-
ganismos usan, reciclan y transforman los excesos

de nutrientes de las heces, organismos muertos,

alimento no ingerido, entre otros, en biomasa que

puede ser consumida por los organismos cultiva
-
dos (Ruby
et al., 2017).
Según Ekasari (2014), el sistema biofloc genera

una alta acumulación de biomasa microbiana que

debe ser removida ya que requiere un suminis
-
tro de oxígeno adicional, por esta razón se puede

aprovechar el exceso como un ingrediente en la

preparación de dietas para peces.

Una manera de remover esta biomasa acumulada

es por medio de tanques decantadores o sedi
-
mentadores. De acuerdo con Ray et al. (2010), un

tanque de 6.258 m
3 con una unidad de sedimenta-
ción de 250 l a un flujo de 6 l/min es capaz de remo
-
Inclusión de harina de biofloc en dietas para acuicultura: una revisión12 Vol 27 No. 2 - e-805 julio diciembre 2023.
DOI:
https://doi.org/ 10.22579/20112629.805
ver durante 12 semanas un promedio de 951.7 l de

sólidos de un sistema de producción de
L. vanna-
mei,
esto a escala de laboratorio.
Según esta revisión, los porcentajes de materia

seca en el biofloc varían desde un máximo de 21.08

(Bauer et al., 2012) y un mínimo de 0.4 (Van Den

Hende et al., 2016). Ahora bien, para ilustrar el cál
-
culo de la necesidad de harina de biofloc se puede

tener en cuenta los ensayos de Dantas et al. (2014)

dónde obtuvo un 13.7% de materia seca y donde a

un nivel de inclusión del 20% determinó una mejo
-
ra en el crecimiento de poslarvas de
L. vannamei.
En este caso se requerirían 1459.8 g de biofloc

húmedo para obtener 200 g de harina de biofloc

necesarios para producir 1 kg de alimento.

Teniendo en cuenta lo anterior, al cerrar el bucle

del sistema de producción, dónde una de las sa
-
lidas del sistema TBF se convierte en la materia

prima para una de las entradas, se forma una “sim
-
biosis” que permite el aprovechamiento de los re
-
cursos de una manera más sostenible y contribuye

a la creación de un modelo de economía circular

(Liu & Ramakrishna, 2021).

La acuicultura debe avanzar hacia sistemas de pro
-
ducción que reduzcan la huella de carbono, hídrica

y el impacto en el medio ambiente; la utilización de

ingredientes que provengan de la reutilización de

recursos o, mejor aún, el aprovechamiento de sus
-
tancias de desecho, son pasos necesarios que se

deben dar para llegar a la revolución azul.

Perspectivas de usode harina de biofloc

como ingrediente para especies nativas

Una de las dificultades de la industria acuícola es

la producción de alimentos de alta calidad para sa
-
tisfacer la creciente y constante demanda. Adicio
-
nalmente, ha sido limitada por la cantidad de ma
-
teria prima disponible para producir estas harinas,

unido al alto precio, ha impulsado la investigación y

desarrollo de ingredientes alternativos para la pro
-
ducción de alimentos, en búsqueda de una acuicul
-
tura más sostenible (Gutiérrez-Espinosa y Merino,

2021). Se cree que el éxito y la estabilidad del culti
-
vo de diversas especies depende en parte en la re
-
ducción del uso de fuentes proteicas tradicionales.

En la búsqueda de estas fuentes alternativas, se

ha investigado el uso de algas, bacterias, plantas,

invertebrados y subproductos de diversas indus
-
trias agropecuarias. La comunidad de microor
-
ganismos presentes en el biofloc representa una

fuente proteica importante que también ha sido

considerada para la elaboración de dietas ex
-
perimentales de especies como bagre africano

(Ekasari,
et al., 2019a) tilapia (Prabu et al., 2018) y
camarones
(Neto et al., 2015) (Dantas et al., 2016),
alcanzando sus requerimientos nutricionales.

Además de la investigación como ingrediente, se

ha considerado su uso como aditivo (Hersi
et al.,
2023), sirviendo como inmunoestimulante pro
-
moviendo el crecimiento, la ingesta alimenticia,

digestibilidad de nutrientes y bienestar animal, ya

que el biofloc es rico en varios compuestos bio
-
activos que pueden mejorar la actividad enzimá
-
tica digestiva y comunidades bacterianas que se

pueden considerar como fuentes potenciales de

probióticos (Chen
et al., 2018; Ferreira et al., 2015;
Khanjani
et al., 2023).
La investigación sobre uso de harina de biofloc

como fuente alternativa de proteína para espe
-
cies de cultivo tradicionales en la región, como la

cachama (
Piaractus orinoquensis), permitiría opti-
mizar el uso del recurso y la obtención de nueva in
-
formación para formular alimentos que garanticen

resultados de desempeño exitosos y repercuta en

los costos de producción.

Además de los beneficios, es necesario señalar

que los altos niveles de cenizas que llega a tener

esta harina puede ser un limitante en la formu
-
lación, ya que un exceso de minerales en la dieta,

como por ejemplo el magnesio, interrumpe en el

metabolismo del calcio y fosforo (Webster & Lim,

2002). Adicionalmente es importante resaltar que

al no existir un registro de la producción acuícola

en sistemas biofloc, es difícil estimar una proyec
-
ción de la obtención de harina.
Natalia Alvarez-Perdomo y Carlos A. David-Ruales13
Vol 27 No. 2
e-805 julio - diciembre 2023.
DOI:
https://doi.org/ 10.22579/20112629.805
Asimismo, el uso de materias consideradas de de
-
secho, que provienen de sistemas de producción

amigables con el medio ambiente, puede contri
-
buir a disminuir la huella de carbono, hídrica y emi
-
siones de gases de efecto invernadero, al reciclar

nutrientes y evitar la liberación de aguas altamen
-
te eutrofizadas. Finalmente, de esta manera el

uso de este ingrediente alternativo impacta en los

pilares de la revolución azul de desarrollo sosteni
-
ble: económico, ambiental y social.

FINANCIACIÓN

Los autores agradecen al Órgano Colegiado de

Administración y Decisión (OCAD) de Ciencia, Tec
-
nología e Innovación (CTeI) del Sistema General

de Regalías (SGR) por la financiación del Proyec
-
to “Formación de alto nivel de talento humano en

articulación con las potencialidades y vocaciones

del Departamento del Meta - Universidad de los

Llanos Meta” (Código BPIN 2021000100100) de la

cual la estudiante de la maestría en Acuicultura de

la Universidad de los Llanos, Natalia Álvarez Per
-
domo, es beneficiaria.

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