
Inclusión de harina de biofloc en
dietas para acuicultura: una revisión
Inclusion of biofloc meal in aquaculture diets: a review
Inclusão de farelo de biofloco em dietas para aquicultura: uma revisão
RESUMEN
El impacto ambiental que ha generado la industria acuícola
se encuentra relacionado con la contaminación del agua pro-
ducto de la excreción de los organismos cultivados, alimen-
tos no consumidos, heces, nutrientes, compuestos orgánicos
e inorgánicos, condiciones relacionadas directamente con el
tipo de cultivo, tradicionalmente los sistemas de estanques
en tierra. Por otra parte, la industria enfrenta una dificultad
relacionada con la necesidad de alimentos de calidad. El sis-
tema de cultivo biofloc (TBF) se considera una alternativa
sostenible y amigable con el medio ambiente, ya que requiere
un recambio mínimo de agua y los nutrientes son reciclados
por los microrganismos que allí habitan. Este sistema gene-
ra una alta acumulación de biomasa microbiana que debe ser
removida, esta ha sido materia de investigación como un in-
grediente alternativo en la industria ya que se ha demostrado
sus considerables proporciones de proteína bruta y lípidos.
La harina de biofloc se ha propuesto como una fuente alter-
nativa de proteína para reemplazar la harina y el aceite de
pescado tradicionales, la harina de soya, entre otros. Esta re-
visión brinda información sobre el conocimiento actual de los
componentes nutricionales, métodos de obtención, inclusión
Natalia Alvarez-Perdomo1
Carlos A. David-Ruales2
Luis F. Collazos-Lasso3
La Revista Orinoquia es una revista de acceso abierto revisada por pares. Este es un artículo de acceso abierto
distribuido bajo los términos de la Licencia Internacional Creative Commons Attribution 4.0 (CC-BY 4.0), que
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OPEN ACCESS
Como Citar (Norma Vancouver): Alvarez-Perdomo N, David-Ruales CA, Collazos-Lasso LF.
Inclusión de harina de biofloc en dietas para acuicultura: una revisión. Orinoquia, 2023;27(2): e-805
https://doi.org/10.22579/20112629.805
Artículo de revisión
Recibido: 12 de abril de 2023
Aceptado: 11 de diciembre de 2023
Publicado: 16 de Diciembre de 2023
1 Biol. Estudiante, Maestría en Acuicultura.
Instituto de Acuicultura y Pesca de los Llanos
IALL. Grupo de investigación Instituto de
Acuicultura de la Universidad de los Llanos,
Universidad de los Llanos. Email: natalia.
[email protected] ORCID: https://
orcid.org/0000-0002-9128-4015
2 Biol. Esp. MSc. PhD. Docente investigador y
director del grupo GIPDTA de la Corporación
Universitaria Lasallista. Email: cadavid@
lasallistadocentes.edu.co ORCID: https://
orcid.org/0000-0002-3071-9919
3 Ing. Prod. Acuícola. MSc, PhD. Docente,
Instituto de Acuicultura y Pesca de los
Llanos IALL. Grupo de investigación Instituto
de Acuicultura de la Universidad de los
Llanos, Universidad de los Llanos. Email:
[email protected] ORCID: https://
orcid.org/0000-0002-6034-0037 
2Inclusión d e h arina d e biooc e n d i e t as p ara acuicultura: u n a r e v i s i ó n Vol 27 No. 2 - e-805 julio diciembre 2023.
DOI: https://doi.org/ 10.22579/20112629.805
en la dieta de los organismos acuáticos, su aplicación en la economía circular y una
perspectiva sobre su uso en las dietas de las especies nativas.
Palabras clave: alimentación, economía circular, nutrición
ABSTRACT
The environmental impact generated by the aquaculture industry is related to wa-
ter contamination resulting from the excretion of cultivated organisms, uneaten
food, feces, nutrients, organic and inorganic compounds, and conditions directly
related to the type of culture, traditionally land pond systems. On the other hand,
the industry faces difficulties related to the need for high-quality food. The bio-
floc culture system (BFT) is considered a sustainable and environmentally friendly
alternative because it requires a minimum exchange of water, and nutrients are
recycled by the microorganisms that live there. This system generates a high ac-
cumulation of microbial biomass that must be removed. It has been the subject of
research as an alternative ingredient in industry because of its considerable pro-
portions of crude protein and lipids have been demonstrated. Biofloc meal has
been proposed as an alternative protein source to replace traditional fishmeal, oil,
and soybean meal, among others. This review provides information on the current
knowledge of nutritional components, methods of obtaining them, their inclusion
in the diet of aquatic organisms, their application in the circular economy, and their
use in the diets of native species.
Key words: circular economy, food, nutrition
RESUMO
O impacto ambiental gerado pela indústria da aquicultura está relacionado à conta-
minação da água decorrente da excreção de organismos cultivados, restos de comi-
da, fezes, nutrientes, compostos orgânicos e inorgânicos, condições diretamente
relacionadas ao tipo de cultivo, tradicionalmente os sistemas de lagoas terrestres.
Por outro lado, a indústria enfrenta uma dificuldade relacionada à necessidade de
alimentos de qualidade. O sistema de cultivo de bioflocos (SCB) é considerado uma
alternativa sustentável e ecologicamente correta, pois requer uma troca mínima de
água e os nutrientes são reciclados pelos microrganismos que ali vivem. Este siste-
ma gera um alto acúmulo de biomassa microbiana que deve ser removida, o que tem
sido objeto de pesquisas como ingrediente alternativo na indústria, já que foram
demonstradas suas proporções consideráveis de proteína bruta e lipídios. O farelo
de biofloco tem sido proposto como uma fonte alternativa de proteína para subs-
tituir a farinha e óleo de peixe tradicional, farelo de soja, entre outros. Esta revisão
fornece informações sobre o conhecimento atual dos componentes nutricionais,
métodos de obtenção, sua inclusão na dieta de organismos aquáticos, sua aplicação
na economia circular e uma perspectiva sobre seu uso na dieta de espécies nativas.
Palavras-chave: alimentação, economia circular, nutrição

Natalia Alvarez-Perdomo y Carlos A. David-Ruales3
Vol 27 No. 2 e-805 julio - diciembre 2023.
DOI: https://doi.org/ 10.22579/20112629.805
INTRODUCCIÓN
La acuicultura y la pesca han sido reconocidos
como fuentes que contribuyen a la seguridad ali-
menticia y nutrición mundial, se estima que la pro-
ducción para el año 2020 fue de 178 millones de
toneladas, donde la acuicultura fue responsable
del 49% (FAO, 2022). Además, la acuicultura glo-
bal mantuvo la tendencia de crecimiento a pesar
de la pandemia por COVID-19.
La producción acuícola usualmente involucra el
suministro de alimento formulado; en los sistemas
de producción extensiva la productividad natural
de los estanques puede suplir en parte la demanda
alimenticia, sin embargo, a medida que la produc-
ción se intensifica se requiere una adición mayor
de alimento de alta calidad, manufacturado espe-
cialmente para la especie de cultivo y su estado de
desarrollo (Davis, 2015). Se estima que para el 2025
la producción de alimento concentrado sea de 87,1
millones de toneladas (Tacon y Metian, 2015).
Tradicionalmente harina y aceite de pescado han
sido los más utilizados ya que se consideran como
los ingredientes más nutritivos y digeribles para
los peces de cultivo (FAO, 2020). Con el crecimien-
to de la acuicultura, la demanda de estos ingre-
dientes ha aumentado (Péron et al., 2010), según
la FAO (2022) para el 2020 el 20% de la pesca de
captura corresponde a la producción de harina y
aceite de pescado.
Ahora bien, el incremento en la demanda de estos
ingredientes tradicionales, no solo para la crecien-
te industria acuícola, además de su uso para las
otras líneas productivas incluyendo las mascotas,
aumenta la preocupación en la sostenibilidad de
los recursos, por el impacto en los ecosistemas
acuáticos. Una variedad de plantas como soya,
maíz y la canola, así también como subproductos
de origen animal como la harina de carne, hueso y
sangre, entre otros, están siendo utilizadas como
fuentes proteicas alternativas en la formulación
de dietas, sin embargo, existen gran variedad de
limitación relacionadas en parte con los factores
anti nutricionales y, principalmente por su dispo-
nibilidad (Davis, 2015).
La necesidad de encontrar fuentes de proteína
que cumplan los criterios nutricionales adecuados
que incluyen digestibilidad, que no impida el cre-
cimiento o deteriore la salud de los organismos, la
palatabilidad, que sea escalable a niveles comer-
ciales, estable físicamente, de fácil manejo y alma-
cenamiento y que crucialmente tenga un menor
impacto en el medio ambiente (Boyd et al., 2020;
Nates, 2015); es una de las mayores preocupacio-
nes en la industria, constituyendo una línea de in-
vestigación en constante crecimiento.
La harina de biofloc ha sido propuesta como un in-
grediente potencial para reemplazar los tradicio-
nales harina y aceite de pescado, harina de soya,
entre otros. En ese sentido, la presente revisión
provee información sobre el conocimiento actual
de los componentes nutricionales, métodos de ob-
tención, inclusión en la dieta de organismos acuáti-
cos, la aplicación en la economía circular y una pers-
pectiva de su uso en la dieta de especies nativas.
Componentes nutricionales
de la harina de biofloc
Existen una gran variedad de factores que afectan
los valores nutricionales de la harina de biofloc, ya
que este es una comunidad heterogénea de mi-
croorganismos, algas, bacterias, protozoos, ade-
más de zooplancton y nemátodos, asociados en un
sustrato que se encuentra en suspensión y que im-
plica para su formación y mantenimiento variadas
fuentes de energía.
Al respecto, se ha demostrado que la fuente carbo-
no utilizada tiene un efecto sobre los factores nu-
tricionales del biofloc. Wang et al. (2016) investigó
el uso de melaza, harina de maíz y salvado de trigo
para el desarrollo de biofloc en diferentes propor-
ciones manteniendo una concentración C : N de 16,
encontrando que que la fuente de carbono incide
sobre el nivel de proteína, con variaciones entre

Inclusión de harina de biofloc en dietas para acuicultura: una revisión4 Vol 27 No. 2 - e-805 julio diciembre 2023.
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23.95 a 32.32% y, de lípidos (2.92 a 5.33%), sin em-
bargo no encontraron diferencias significativas en
el contenido de cenizas. Wei et al. (2016) suple-
mentó tres tipos de biofloc con glucosa, almidón y
glicerol manteniendo una concentración C : N de 15,
los autores encontraron diferencias significativas
en los niveles de proteína en relación a la fuente,
que variaron entre 31.5% usando almidón, 35.5%
con glicerol y 41.2% utilizando glucosa; para la
proporción de lípidos, los valores registrados es-
tuvieron entre 4.2% usando glicerol hasta 8.5 con
almidón. Ekasari et al. (2010) experimentó previa-
mente con glucosa y glicerol como fuente de car-
bono manteniendo una concentración C : N de 10,
mostrando igualmente variaciones en la proteína
entre 28 a 33% y en lípidos con valores entre 6 y
9%, sin embargo, concluyen que la fuente de car-
bono bajo las variables manejadas no afectan el
contenido de proteína y lípidos en biofloc.
Los anteriores estudios soportan que la fuente
de carbono que se use para desarrollar el sistema
biofloc puede de manera directa o indirecta in-
fluir las propiedades nutricionales, por otro lado,
Martinez-Porchas et al. (2020) encontró que un
sistema TBF de tipo heterótrofo presenta mayor
proteína (46.7%), comparado con un sistema au-
tótrofo (19.9%).
La Tabla 1. Composición proximal de la harina de
biofloc usada en estudios de inclusión en la dieta
de organismos acuáticos, describe los trabajos
que se han realizado, con la inclusión de harina de
biofloc, las fuentes de carbono más utilizadas, la
relación C:N y el sistema de cultivo; de manera ge-
neral, en cultivos tradicionales, los trabajos dónde
la fuente de carbono fue melaza, la proteína bruta
varió entre 16.48% (15:1 C:N) (Ekasari, Suprayudi,
et al., 2019) y 47.94% (12:1 C:N) (Promthale et al.,
2019), mientras que la harina de trigo varió entre
22.42% (10:1 C:N) (Jȩdrejek et al., 2016) y 43.9%
(6:1 C:N) (Lunda et al., 2020).
En las investigaciones donde el sistema de culti-
vo no fue convencional sino reactores disconti-
nuos secuenciales (por sus siglas en inglés SBR),
reactores biológicos de membrana (por sus siglas
en inglés MBR) y sistemas de depuración biologica
por lodos activados, las fuentes de carbono varia-
ron entre melaza, sacarosa y residuos de harina de
trigo, el contenido de proteína varió entre 9.59%
(Neto et al., 2015) y 49% (Kuhn et al., 2009).
Obtención de harina
de biofloc
El sistema TBF se basa en el crecimiento de mi-
croorganismos y un recambio de agua mínimo. Los
nutrientes pueden ser reciclados constantemen-
te, ser utilizados por los microorganismos y reu-
tilizados como proteínas de una sola célula. Estos
microrganismos usan, reciclan y transforman los
excesos de nutrientes de las heces, organismos
muertos, alimento no consumido, entre otros, en
biomasa que puede ser consumida por los orga-
nismos cultivados (Ruby et al., 2017). Este sistema,
al ser super intensivo, genera una acumulación de
sólidos que deben ser removidos para no afectar
la estabilidad del sistema, es a partir de ese exce-
so que se genera la harina aprovechable.
Basado en lo anterior, para la obtención de harina
de biofloc y posterior uso en la formulación de die-
tas para otras especies, los cultivos más utilizados
son los de tilapias nilótica (Oreochromis niloticus)
y mejorada genéticamente (GIFT) y camarón blan-
co (Litopenaeus vannamei). Existen además otras
fuentes para la obtención de harina de biofloc,
como es el caso del uso de reactores de diferen-
te tipo, reportado por varios autores ((Ahuja et
al., 2014); Kuhn et al., 2009, 2010 & 2016; Van Den
Hende et al., 2016).
Van Den Hende et al. (2016) indica que los reactores
discontinuos secuenciales (SBR por sus siglas en
inglés), que tratan aeróbicamente aguas de dese-
cho, provenientes de un cultivo de lucio perca (San-
der lucioperca), originan excesos de biomasa que
pueden originar ingredientes para ser incluidos en
dietas y mantener de paso al reactor en crecimien-
to exponencial, volviendo el proceso más eficiente.

Natalia Alvarez-Perdomo y Carlos A. David-Ruales5
Vol 27 No. 2 e-805 julio - diciembre 2023.
DOI: https://doi.org/ 10.22579/20112629.805
Tabla 1. Composición proximal de la harina de biofloc usada en estudios de inclusión en la dieta de organismos acuáticos
Especie
cultivada para la
obtención de la
harina
Método Fuente carbono C : N Energía (kJ/g)
Proteína
bruta
(g/100g)
Cenizas
(g/100g)
Grasa
cruda
(g/100g)
Fibra
cruda
(g/100g)
Referencia
L. vannamei Cultivo -- -- 0.071 – 0.070 36.88 – 36.72 14.79 – 15.43 5.91 – 5.97 -- (Ju et al., 2008)
O. niloticus Cultivo Harina de trigo 8:4 y 11:2 19.6 – 19.1 35.13 – 23.88 5.23 – 3.83 6.23 – 6.64 2.63 – 2.13 (Azim y Little, 2008)
O. niloticus SBR Sacarosa -- -- 49 13.4 1.13 12.6 (Kuhn et al., 2009)
O. niloticus SBR y MBRs Sacarosa -- -- 38.8 - 40.5 34.7 - 11.8 <0.1 16.2 - 15.3 (Kuhn et al., 2010)
Farfantepenaeus
paulensis Cultivo Melaza y salvado de trigo 20:1 -- 30.4 39.21 4.7 8.3 (Ballester et al., 2010)
L. vannamei Cultivo -- -- -- 23.39 36.6 0.3 -- (Bauer et al., 2012)
L. vannamei Cultivo -- -- 12.6 24.7 36.6 0.4 -- (Dantas et al., 2014)
L. vannamei
Depuración bio-
lógica por lodos
activados
Melaza -- -- 9.59 - 13.73 64.9 - 59.1 0.72 - 0.91 < 5 (Neto et al., 2015)
-- SBR -- -- -- 38.3 31.6 0.42 16.6 (Kuhn et al., 2016)
-- Cultivo -- -- -- 16.61 46.21 0.83 0.45 (Himaja et al., 2016)
Sander lucioperca SBR -- -- 9.32 - 8.22 - 5.09 27.7 - 24.9
- 15.8
50.3 - 55.8
- 70.2
4.4 - 3.9
- 2.64 -- (Van Den Hende et al.,
2016)
L. vannamei Cultivo Melaza 15:1 -- 28.7 43 2.3 -- (Lee et al., 2017)
O. niloticus Cultivo -- -- -- 24 17 -- -- (Gamboa-Delgado et al.,
2017)
-- Cultivo -- -- -- 29.2 -- 0.4 -- (Shao et al., 2017)
-- Cultivo -- -- 7.79 17.92 51.28 0.41 0.15 (Prabu et al., 2017)
L. vannamei Cultivo Torta de semilla de té 15:1 11.49 13.5 47.52 0.42 3.672 (Ruby et al., 2017)
Bagre africano Cultivo -- -- 15.71 9.11 3.95 8.7 19.07 (Ekasari et al., 2018)
O. niloticus Cultivo -- -- -- 17.9 51.28 0.41 -- (Prabu et al., 2018)
O. niloticus Cultivo Almidón 10:1. 392.4 24.5 16 5 -- (Mabroke et al., 2018)
-- Cultivo Harina de trigo 10:1 -- 22.42 25.13 3.01 3.72 (Jȩdrejek et al., 2016)
Bagre africano Cultivo Melaza 15:1 -- 16.48 11.16 3.35 16.92 (Ekasari et al., 2019b)
Penaeus monodon Cultivo Melaza 12:1 -- 47.94 1.41 5.02 5.73 (Promthale et al., 2019)
Clarias gariepinus Cultivo Melaza y harina de tapioca 15:1 -- 33.8 - 18.1 9.4 - 3.4 2.4 - 9.9 3.8 - 0.6 (Ekasari, et al., 2019a)
O. niloticus Cultivo Harina de trigo 6:1 14.11 43.9 16.4 4.5 4.9 (Lunda et al., 2020)
Oreochromis sp Cultivo Melaza 20:1 236.51 30.26 30.59 0.4 4.44 (Cala Delgado et al., 2020)
Oreochromis sp y
L. vannamei Cultivo Melaza 15:1 0.99 - 1.01 y 1.94
- 1.11
13.5 - 12.12 y
24.09 - 20.52
61.01 - 60.63 y
42.45 - 44.63
0.35 - 0.92
y 0.4 - 0.56
7.43 - 7.74
y 16.61
- 17.11
(Binalshikh-Abubkr et al.,
2021)
Lates calcarifer Activated
sludge system Residuos de harina de trigo -- -- 40 10.51 7.85 -- (Nayak et al., 2023)

Inclusión de harina de biofloc en dietas para acuicultura: una revisión6 Vol 27 No. 2 - e-805 julio diciembre 2023.
DOI: https://doi.org/ 10.22579/20112629.805
Adicionalmente, Neto et al. (2015), utilizaron un
proceso denominado depuración biologica por
lodos activados en aguas residuales de un cul-
tivo experimental de camarones (L. vannamei),
para obtener harina de biofloc y compararla con
un sistema utilizando agua limpia de mar. De esta
manera, evaluaron la digestibilidad del biofloc
producido en ambos sistemas al incorporarlo en
una dieta de referencia en juveniles de L. vanna-
mei, obteniendo como resultado que la inclusión
de la harina de biofloc presentó digestibilidades
de entre 25.7 y 26%, los autores concluyen que la
adición de dicha harina parece promover el creci-
miento en los camarones, posiblemente asociado
a minerales traza.
Respecto a la obtención del biofloc, algunos auto-
res no especifican la manera en que colectan, sin
embargo el método más frecuente es el tamizado
con diferentes aberturas de malla que varía desde
las 10 μm (Cala et al., 2020; Dantas et al., 2014) has-
ta las 250 μm (Dantas et al., 2014; Van Den Hende
et al., 2016).
En de la obtención de la harina de biofloc, el pro-
ceso de secado es uno de los más importantes ya
que la técnica que se utilice puede tener un efecto
sobre el valor nutricional de la misma (Binalshikh-
Abubkr et al., 2021). Este puede variar desde el se-
cado al sol (Bauer et al., 2012; Mabroke et al., 2018;
Prabu et al., 2017, 2018; Ruby et al., 2017), siendo
considerado uno de los métodos más tradiciona-
les y económicos, sin embargo el material es sus-
ceptible a contaminación (Janjai y Bala, 2012), el
secado al “aire”, empleado por autores como Cala
Delgado et al., 2020; Dantas et al., 2014; Kuhn et
al., 2009, 2010, 2016; Ruby et al., 2017”ISSN”:”004
48486”,”abstract”:”Microbial flocs produced in sus-
pended growth bioreactors could offer the shrimp
industry a novel alternative feed. In this study, mi-
crobial flocs were produced in sequencing batch
reactors (SBRs, donde el material no es puesto di-
rectamente al sol y puede tomar más tiempo.
Otro proceso incluye el secado en el horno, el cual
permite un control especifico de la temperatura y
tiempo, se encuentran reportes de temperatura
desde 40°C (Binalshikh-Abubkr et al., 2021; Eka-
sari, Kemala Pasha, et al., 2018; Promthale et al.,
2019) hasta los 105°C (Van Den Hende et al., 2016),
sin embargo no se ha establecido de manera com-
parativa la temperatura y tiempo adecuado para el
secado de biofloc o los posibles efectos sobre los
aspectos nutricionales.
Por último, la liofilización o criodesecación es una
técnica de secado que favorece la preservación
de compuestos termosensibles ya que no utiliza
calor, al respecto, Binalshikh-Abubkr et al. (2021)
comparó este método con el secado al horno a
40°C, avaluando la composición proximal del bio-
floc, encontrado que la liofilización mantiene la
calidad nutricional más eficientemente. Ju et al.
(2008) utilizaron este método con el objetivo de
investigar los compuestos bioactivos en el biofloc;
Lee et al., (2017) congeló biofloc a -80°C para pos-
teriormente liofilizarlo con el propósito de evaluar
el efecto de la suplementación en el crecimiento,
respuesta inmune no especifica y susceptibilidad
a infecciones bacterianas en L. vannamei. La Tabla
2. Fuentes, métodos de obtención y secado del
biofloc resume los hallazgos.
Harina de biofloc en la dieta
de especies de cultivo
Existen varias especies sobre las cuales se han rea-
lizado trabajos de inclusión de harina de biofloc en
sus dietas, principalmente en el camarón blanco (L.
vannamei) y en tilapia del Nilo (O. niloticus), enten-
diendo su hábito alimenticio e importancia econó-
mica relacionada con su producción mundial.

Natalia Alvarez-Perdomo y Carlos A. David-Ruales7
Vol 27 No. 2 e-805 julio - diciembre 2023.
DOI: https://doi.org/ 10.22579/20112629.805
Tabla 2. Fuentes, métodos de obtención y secado del biofloc
Fuente del biofloc Especie cultivada para la
obtención Método de obtención Método de secado Referencia
Cultivo L. vannamei Tamizado no especifico Liofilizado (Ju et al., 2008)
Cultivo O. niloticus Decantado Horno 102°C (Azim y Little, 2008)
SBR O. niloticus Sifoneo Aire (Kuhn et al., 2009)
SBR y MBRs O. niloticus -- Aire (Kuhn et al., 2010)
Cultivo Farfantepenaeus paulensis Tamizado 30 μm -- (Ballester et al., 2010)
Cultivo L. vannamei Sifoneo Sol (Bauer et al., 2012)
Cultivo L. vannamei Tamizado 250, 50 y 10 μm Aire (Dantas et al., 2014)
Depuración biológica
por lodos activados L. vannamei Decantado - tamizado
20 μm Horno 45°C (Neto et al., 2015)
Cultivo -- Tamizado no especifico Sombra y horno 45°C (Himaja et al., 2016)
SBR Sander lucioperca Tamizado 150-250 μm Horno 105°C (Van Den Hende et al., 2016)
SBR -- -- Aire (Kuhn et al., 2016)
Cultivo L. vannamei -- Liofilizado (Lee et al., 2017)
Cultivo O. niloticus -- -- (Gamboa-Delgado et al., 2017)
Cultivo -- -- Sol (Prabu et al., 2017)
Cultivo L. vannamei Decantador Sombra y sol (Ruby et al., 2017)
Cultivo Bagre africano Tamizado 200 μm Horno 40°C (Ekasari, Pasha, et al., 2018)
Cultivo Tilapia GIFT Tamizado 100 μm Sol (Prabu et al., 2018)
Cultivo O. niloticus Tamizado 45 μm Sol (Mabroke et al., 2018)
Cultivo -- Tamizado 10 μm Aire (Jȩdrejek et al., 2016)
Cultivo Bagre africano -- Horno 50°C (Ekasari et al., 2019a)
Cultivo Penaeus monodon -- Horno 40°C (Promthale et al., 2019)
Cultivo Clarias gariepinus Tamizado 100 μm Horno 60°C (Ekasari et al., 2019b)
Cultivo O. niloticus Tamizado 60 μm Horno 80°C (Lunda et al., 2020)
Cultivo Oreochromis sp Tamizado 10 μm Aire (Cala Delgado et al., 2020)
Cultivo Oreochromis sp y L.
vannamei Tamizado 20, 30 y 40 μm Liofilizado y horno 40°C (Binalshikh-Abubkr et al., 2021)
Depuración biológica
por lodos activados Lates calcarifer Decantador Horno 65°C (Nayak et al., 2023)
Peces
La tilapia es la tercera especie de pez producida a
nivel mundial, alcanzado para 2020 las 4407.2 mi-
llones de toneladas en aguas continentales y 107.4
millones de toneladas en área costera (FAO, 2022);
la tilapia del Nilo (O. niloticus) es la especie de pez
con más reportes de inclusión de harina de biofloc
en su dieta (Tabla 3. Especie, estado de desarrollo,
sistema de cultivo y porcentaje de inclusión de ha-
rina de biofloc), todos en etapa juvenil. Los niveles
de inclusión varían entre el 16 y el 50%; al respec-
to, varios autores (Mabroke et al., 2018; Zedan et
al., 2017), indican que el reemplazo de harina de
soya por harina de biofloc en un 16%, no presen-
ta efectos negativos sobre el crecimiento de esta
especie; resultados con niveles del 20% de inclu-
sión, (Cala Delgado et al., 2020; Prabu et al., 2017,
2018) también concuerdan con esos resultados.
Caldini et al., (2015) compararon los efectos de la
suplementación con biofloc seco y húmedo a 25
y 50% de inclusión en dietas comerciales en un
sistema de producción con recirculación (RAS),
indicando que la suplementación con biofloc hú-
medo soporta un mayor crecimiento corporal que
el seco. Sin embargo, estos ensayos se han reali-
zado en escala de laboratorio y no se encontraron
reportes en condiciones de cultivo comercial.
En Cyprinus carpio que es la cuarta especie de pez
de agua dulce más cultivada con 4236.3 millones
de toneladas para 2020 (FAO, 2022). Ekasari et al.

Inclusión de harina de biofloc en dietas para acuicultura: una revisión8 Vol 27 No. 2 - e-805 julio diciembre 2023.
DOI: https://doi.org/ 10.22579/20112629.805
(2018) evaluaron la inclusión de harina de biofloc
en un 30%, encontrando respuestas similares
cuando comparadas con la dieta control.
Catla catla es la quinta especie de pez de agua
dulce más cultivada con 3540.3 millones de tone-
ladas para 2020 (FAO, 2022); en esta especie se
han evaluado niveles de inclusión del 20 al 40%,
indicando que las proporciones del 20 y del 30%,
son las de mejores resultados (Himaja et al., 2016).
Lates calcarifer es la decimocuarta especie de pez
de agua marina o costero más cultivado con 105.8
miles de toneladas para 2020 (FAO, 2022). En esta
especie de hábitos carnívoros y de alto valor co-
mercial, se evaluó la inclusión del 20% de harina
de biofloc, indicando menor tasa de crecimiento
que la dieta control, pero con mejor respuesta in-
mune; los autores indican además, la importancia
de probar estas fuentes alternativas en especies
con mayores requerimientos proteicos (Nayak et
al., 2023).
Las especies del género Clarias son las décimas
de agua dulce más cultivadas a nivel mundial
con 1249 millones de toneladas para 2020 (FAO,
2022), entre las que se encuentra el bagre africa-
no C. gariepinus; en esta especie se evaluó la inclu-
sión de harina de biofloc en 5, 10 y 20%, indicando
que la inclusión hasta el 20% puede mejorar el
crecimiento y la salud de los juveniles (Ekasari, Se-
tiawati, et al., 2019).
Es importante mencionar que no existen trabajos
que reporten el uso de harina de biofloc como in-
grediente o como aditivo en la formulación para
dietas de especies nativas del neotrópico.
Crustáceos
La principal especie utilizada en ensayos de in-
clusión de harina de biofloc es el camarón blanco
del Pacífico L. vannamei (Tabla 3. Especie, estado
de desarrollo, sistema de cultivo y porcentaje de
inclusión de harina de biofloc), tanto en estadios
poslarvares como juveniles; esta especie fue la
más producida para 2020 con un aproximado de
5812.2 millones de toneladas (FAO, 2022). La die-
ta comercial incluye principal y tradicionalmente
harina de pescado, aunque también es posible la
inclusión de harina de soya, trigo, aceite de pesca-
do, lecitina y colesterol; los requerimientos protei-
cos varían entre el 32 al 36%, sin embargo algunos
productores de variedades “premium” incluyen
dietas con niveles más altos entre 42 al 43%, para
la etapa de iniciación niveles entre el 38 al 41%
(Nates, 2015), con estos valores de referencia, los
estudios de inclusión de harina de biofloc buscan
la reducción de las fuentes proteicas tradiciona-
les, sin detrimento de la productividad y buscando
la sostenibilidad de los cultivos.
De esta manera, Dantas et al. (2014) determinó que
un reemplazo del 20% de harina de pescado por
biofloc podría mejorar el crecimiento de poslarvas
de camarón en sistema RAS. Neto et al., (2015), en
la misma etapa y sistema de producción, encontró
que la harina de biofloc en un 30% inclusión, pa-
rece tener un efecto de promoción de crecimiento
posiblemente asociado con los minerales traza.
Kuhn et al., (2009, 2010, 2016) concuerdan que
la harina de biofloc puede ser usada con éxito en
diferentes niveles de inclusión sin presentar dife-
rencias significativas con el control, en paráme-
tros como el crecimiento, conversión alimenticia y
supervivencia bajo condiciones de cultivo RAS y en
etapa poslarval.
En individuos en etapa juvenil, Bauer et al., (2012)
indican que los principales parámetros zootécni-
cos no fueron significativamente diferentes en-
tre los niveles de inclusión de 3.5 – 7 – 10.5 y 14%,
sugiriendo que la harina de pescado puede ser
reemplazada sin presentar efectos adversos. De
manera similar, Shao et al. (2017) con un nivel de
inclusión del 6% concluye que no se presentan
diferencias significativas o efectos negativos en
el crecimiento, además de las enzimas digestivas
y la vía de señalización de la diana de la rapamici-
na, concluyendo que la harina de biofloc puede ser

Natalia Alvarez-Perdomo y Carlos A. David-Ruales9
Vol 27 No. 2 e-805 julio - diciembre 2023.
DOI: https://doi.org/ 10.22579/20112629.805
un ingrediente sostenible en la alimentación de
la especie. En contraste, Gamboa-Delgado et al.,
(2017) utilizando niveles de inclusión más elevados
(20.49 – 40.7 – 61.2 y 84.3%) encontraron dife-
rencias significativas en el peso final y una corre-
lación negativa entre la inclusión de la harina y el
aumento de peso, argumentando que el alto con-
tenido de ceniza del biofloc puede ser un factor
que contribuya al menor crecimiento de animales
alimentados con estos niveles de inclusión.
Lee et al. (2017) determinó que en un nivel de in-
clusión del 4% aumentó significativamente la re-
sistencia a enfermedades como las causadas por
Vibrio harveyi, sugiriendo que podría usarse como
suplemento dietético para mejorar el crecimiento,
la inmunidad innata y la resistencia a enfermeda-
des. (Van Den Hende et al., 2016). mediante la adi-
ción de relativamente bajas concentraciones de
harina de biofloc en la dieta resultó en un aumento
significativo en la pigmentación, sin afectar la su-
pervivencia, ganancia de peso, tasa de conversión
alimenticia, además de la composición proximal y
el perfil de ácidos grasos en muestras de músculo
del camarón crudo.
En otra especie de decápodo, el cangrejo rojo
americano (Procambarus clarkii) que es la segun-
da especie de crustáceo más producida a nivel
mundial, alcanzando para 2020 las 2469 tonela-
das (FAO, 2022). En comparación con los camaro-
nes de la familia Penaeidae, la investigación de as-
pectos nutricionales es muy limitada, razón por la
cual Lunda et al. (2020) buscó, entre otros, evaluar
la respuesta de juveniles del cangrejo a la inclusión
de harina de biofloc en su dieta en términos de nu-
trición, crecimiento y sobrevivencia, encontrando
que la harina puede elevar el crecimiento en una
inclusión de 33 – 66% sobre dietas comerciales.
Sin embargo, más allá del 66% puede deteriorar
el crecimiento debido al alto contenido de ceni-
zas, deficiencia en arginina y una proporción insu-
ficiente de energía no proteica.
El langostino jumbo o tigre (Penaeus monodon) es
la cuarta especie de crustáceo con mayor produc-
ción a nivel mundial, alcanzando 717.1 miles de tone-
ladas para 2020 (FAO, 2022). En juveniles de esta
especie se evaluaron cuatro niveles de inclusión
y sus efectos sobre el crecimiento, sobrevivencia
y respuesta inmune, demostrando que el biofloc
presenta suficientes constituyentes nutricionales
vitales para el crecimiento de los individuos, ob-
teniendo los mejores resultados con inclusión en-
tre el 25 y 50%, concluyendo que la harina puede
proveer una alternativa prometedora de proteína
a la harina de pescado, mejorando la actividad y
respuesta inmune para prevenir infecciones por
Vibrio parahaemolyticus (Promthale et al., 2019).
Otros animales acuáticos
El pepino de mar japonés, Apostichopus japonicus,
es una especie que alcanzó para el 2020 una pro-
ducción de 201.5 miles de toneladas (FAO, 2022), su
demanda ha incrementado en los últimos años y la
industria se ha desarrollado rápidamente gracias
a la mejora en las técnicas de cultivo y reproduc-
ción. La alimentación es un factor clave ya que es
una especie de hábitos bentónicos que consume
detritus, microorganismos y excremento de otros
animales. La suplementación con harina de biofloc
ha sido evaluada por Chen et al. (2018) con el ob-
jetivo de investigar los efectos en el crecimiento,
actividad enzimática digestiva, estrés fisiológico,
estado antioxidante y respuesta inmune, su culti-
vo presenta desafíos asociados a problemas sa-
nitarios y a la restricción en el uso de antibióticos
y sustancias químicas para su tratamiento. Los
autores concluyeron que la suplementación con
harína de biofloc puede mejorar el rendimiento
de crecimiento, argumentan, además, que éste no
es solo una fuente de suplementación nutricional,
sino que también provee bacterias probióticas y
compuestos bioactivos que se consideran crucia-
les para estimular la respuesta inmune.

Inclusión de harina de biofloc en dietas para acuicultura: una revisión10 Vol 27 No. 2 - e-805 julio diciembre 2023.
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Tabla 3. Especie, estado de desarrollo, sistema de cultivo y porcentaje de inclusión de harina de biofloc
Especie objetivo Estado de
desarrollo Sistema de cultivo % de inclusión Referencia
L. vannamei Juveniles RAS 20 (Ju et al., 2008)
L. vannamei Poslarvas RAS 7.8 – 15.6 (Kuhn et al., 2009)
L. vannamei Poslarvas RAS 10 – 15 – 20 - 30 (Kuhn et al., 2010)
L. vannamei Juveniles RAS 3.5 – 7 – 10.5 – 14 (Bauer et al., 2012)
L. vannamei Poslarvas RAS 7.5 – 15 – 30 (Dantas et al., 2014)
L. vannamei Poslarvas RAS 30 (Neto et al., 2015)
O. niloticus Juveniles RAS 25 - 50 (Caldini et al., 2015)
L. vannamei Poslarvas RAS 10 - 20 - 30 (Kuhn et al., 2016)
C. catla Juveniles Tanques aislados 20 – 30 – 40 (Himaja et al., 2016)
L. vannamei Juveniles RAS - Hibrido biofloc 2 – 4 – 6 – 8 (Van Den Hende et al., 2016)
L. vannamei Juveniles Tanques aislados 0.5 – 1 – 2 – 4 – 6 – 8 (Lee et al., 2017)
L. vannamei Juveniles Tanques aislados 20.49 – 40.7 – 61.2 – 84.3 (Gamboa-Delgado et al., 2017)
L. vannamei Juveniles RAS 6 (Shao et al., 2017)
O. niloticus Juveniles Tanques aislados 20 (Prabu et al., 2017)
L. vannamei Poslarvas Tanques aislados 20 – 30 – 40 – 50 (Ruby et al., 2017)
O. niloticus Juveniles Tanques aislados 16 – 32 (Zedan et al., 2017)
O. niloticus – C. carpio Juveniles Tanques aislados 30 (Ekasari, Pasha, et al., 2018)
Tilapia GIFT Juveniles Tanques aislados 20 – 30 – 40 (Prabu et al., 2018)
O. niloticus Juveniles Biofloc 16 – 32 (Mabroke et al., 2018)
A. japonicus Juveniles RAS 5 – 10 – 20 – 30 – 45 (Jȩdrejek et al., 2016)
P. monodon Juveniles Tanques aislados 15 – 30 – 45 – 60 (Promthale et al., 2019)
C. gariepinus Juveniles Tanques aislados 5 – 10 – 20 (Ekasari al., 2019b)
P. clarkii Juveniles Tanques aislados 33 – 66 – 100 (Lunda et al., 2020)
Oreochromis sp Juveniles Biofloc 20,2 (Cala Delgado et al., 2020)
L. calcarifer Juveniles RAS 20 (Nayak et al., 2023)
Harina de biofloc y economía circular
El crecimiento de la población trae consigo un
aumento en la demanda de alimentos, lo que pre-
siona los ecosistemas acuáticos y terrestres, es
por esto que es necesario adoptar un enfoque de
producción que cause el menor impacto posible
(Regueiro et al., 2021).
Así también, el crecimiento de la industria acuíco-
la ha traído además un aumento en el impacto am-
biental, los procesos de producción generan aguas
contaminadas con alimentos no consumidos y he-
ces, los nutrientes, compuestos orgánicos e inor-
gánicos, materia orgánica, entre otros, deterioran
los ambientes acuáticos y pueden aumentar la
incidencia de microorganismos patógenos, afec-
tando los sistemas naturales (Avnimelech, 2009).
Según la FAO (2022) es necesario tomar acciones
que contribuyan a mitigar el cambio climático y que
a la vez se promueva la adaptación de la industria
pesquera y acuicultura en líneas de desarrollo que
contribuyan a la así llamada “Transformación Azul”.
La transformación azul es un objetivo conjunto
que busca promover los enfoques innovadores
que apoyen la disposición de suficiente alimento
acuático para la creciente población de manera
sostenible tanto ambiental, social y económica-
mente (FAO, 2022).
Ahora bien, la evaluación de los ciclos de vida (por
sus siglas en inglés LCA) es una metodología que es
aplicable en la medición de la sostenibilidad de la
acuicultura, de esta manera es posible cuantificar
y comparar los impactos del sistema de produc-

Natalia Alvarez-Perdomo y Carlos A. David-Ruales11
Vol 27 No. 2 e-805 julio - diciembre 2023.
DOI: https://doi.org/ 10.22579/20112629.805
ción en su ciclo de vida (Galanakis, 2022). Las LCA
miden un amplio rango de impactos ambientales a
través de la cadena de valores que incluye la huella
de carbono, eutrofización, acidificación, huella hí-
drica y del suelo, entre otros, permitiendo identifi-
car fortalezas y debilidades (Regueiro et al., 2021).
La contribución de los alimentos concentrados
suministrados se considera que tiene uno de los
mayores impactos en las LCA, teniendo en cuenta
además las altas demandas de proteína que tie-
nen los peces comparados con otros animales de
cultivo como las aves y los cerdos, es por esto que
se debe considerar no solo la tasa de conversión
alimenticia, sino también el origen de los ingre-
dientes, siendo importante la implementación de
alternativas que contribuyan a disminuir el impac-
to ambiental.
Es necesario enfatizar en lo limitado de los recur-
sos naturales que se encuentran disponibles para
las actividades humanas, teniendo en cuenta el
crecimiento poblacional, el aumento del consumo
y la producción. Por esta razón, se requiere un en-
foque de producción que mantenga el valor de los
productos, materiales y recursos lo mayor posible,
retornándolos al ciclo de producción al final de
su uso y minimizando la generación de desechos
(Bali S y Sweet, 2021). En este sentido, la econo-
mía circular es un sistema que busca eliminar los
desechos y el uso continuo de los recursos (Liu y
Ramakrishna, 2021), este se opone al modelo de
producción tradicional lineal, básicamente busca
cerrar circularmente los ecosistemas industriales
para minimizar los desperdicios, valorando su uti-
lidad y preservando su valor para reintegrarlo en el
sistema y así maximizar su ciclo de vida.
La reutilización de subproductos derivados de
la industria acuícola, como los restos sobrantes
del procesamiento de filetes, pueden ser utili-
zados como ingrediente para la alimentación de
mascotas, e incluso dentro de la misma industria
(Pounds, 2022). El uso de productos, considerados
como desperdicios, como ingredientes o como un
nutriente independiente en la manufactura de ali-
mentos balanceados se encuentra cercanamente
ligado a la economía circular, de esta manera se
puede mejorar la sostenibilidad (Boyd et al., 2020).
Según Colombo y Turchini (2021), el uso de ingre-
dientes provenientes a través de la aplicación del
concepto de economía circular serán los que lle-
ven a la industria acuícola en el siguiente “escalón
evolutivo”, ya que se podrá reducir la huella del im-
pacto hídrico, de carbono, emisiones de gases de
efecto invernadero, uso de tierra y remediación de
agua de desecho.
Los nuevos modelos en acuicultura deben estar
basados en el máximo aprovechamiento de los
subproductos y aguas residuales para mejorar la
sostenibilidad y la rentabilidad, apoyado además
en principios ecológicos como en la acuicultura
multi-trófica integrada, acuaponía y el biofloc (Re-
gueiro et al., 2021).
Ahora bien, el sistema TBF es una estrategia que
se considera sostenible y amigable con el medio
ambiente; se basa en el crecimiento de microorga-
nismos y un recambio de agua mínimo. Los nutrien-
tes pueden ser reciclados constantemente, ser
utilizados por los microorganismos y reutilizados
como proteínas de una sola célula. Estos micror-
ganismos usan, reciclan y transforman los excesos
de nutrientes de las heces, organismos muertos,
alimento no ingerido, entre otros, en biomasa que
puede ser consumida por los organismos cultiva-
dos (Ruby et al., 2017).
Según Ekasari (2014), el sistema biofloc genera
una alta acumulación de biomasa microbiana que
debe ser removida ya que requiere un suminis-
tro de oxígeno adicional, por esta razón se puede
aprovechar el exceso como un ingrediente en la
preparación de dietas para peces.
Una manera de remover esta biomasa acumulada
es por medio de tanques decantadores o sedi-
mentadores. De acuerdo con Ray et al. (2010), un
tanque de 6.258 m3 con una unidad de sedimenta-
ción de 250 l a un flujo de 6 l/min es capaz de remo-

Inclusión de harina de biofloc en dietas para acuicultura: una revisión12 Vol 27 No. 2 - e-805 julio diciembre 2023.
DOI: https://doi.org/ 10.22579/20112629.805
ver durante 12 semanas un promedio de 951.7 l de
sólidos de un sistema de producción de L. vanna-
mei, esto a escala de laboratorio.
Según esta revisión, los porcentajes de materia
seca en el biofloc varían desde un máximo de 21.08
(Bauer et al., 2012) y un mínimo de 0.4 (Van Den
Hende et al., 2016). Ahora bien, para ilustrar el cál-
culo de la necesidad de harina de biofloc se puede
tener en cuenta los ensayos de Dantas et al. (2014)
dónde obtuvo un 13.7% de materia seca y donde a
un nivel de inclusión del 20% determinó una mejo-
ra en el crecimiento de poslarvas de L. vannamei.
En este caso se requerirían 1459.8 g de biofloc
húmedo para obtener 200 g de harina de biofloc
necesarios para producir 1 kg de alimento.
Teniendo en cuenta lo anterior, al cerrar el bucle
del sistema de producción, dónde una de las sa-
lidas del sistema TBF se convierte en la materia
prima para una de las entradas, se forma una “sim-
biosis” que permite el aprovechamiento de los re-
cursos de una manera más sostenible y contribuye
a la creación de un modelo de economía circular
(Liu & Ramakrishna, 2021).
La acuicultura debe avanzar hacia sistemas de pro-
ducción que reduzcan la huella de carbono, hídrica
y el impacto en el medio ambiente; la utilización de
ingredientes que provengan de la reutilización de
recursos o, mejor aún, el aprovechamiento de sus-
tancias de desecho, son pasos necesarios que se
deben dar para llegar a la revolución azul.
Perspectivas de usode harina de biofloc
como ingrediente para especies nativas
Una de las dificultades de la industria acuícola es
la producción de alimentos de alta calidad para sa-
tisfacer la creciente y constante demanda. Adicio-
nalmente, ha sido limitada por la cantidad de ma-
teria prima disponible para producir estas harinas,
unido al alto precio, ha impulsado la investigación y
desarrollo de ingredientes alternativos para la pro-
ducción de alimentos, en búsqueda de una acuicul-
tura más sostenible (Gutiérrez-Espinosa y Merino,
2021). Se cree que el éxito y la estabilidad del culti-
vo de diversas especies depende en parte en la re-
ducción del uso de fuentes proteicas tradicionales.
En la búsqueda de estas fuentes alternativas, se
ha investigado el uso de algas, bacterias, plantas,
invertebrados y subproductos de diversas indus-
trias agropecuarias. La comunidad de microor-
ganismos presentes en el biofloc representa una
fuente proteica importante que también ha sido
considerada para la elaboración de dietas ex-
perimentales de especies como bagre africano
(Ekasari, et al., 2019a) tilapia (Prabu et al., 2018) y
camarones (Neto et al., 2015) (Dantas et al., 2016),
alcanzando sus requerimientos nutricionales.
Además de la investigación como ingrediente, se
ha considerado su uso como aditivo (Hersi et al.,
2023), sirviendo como inmunoestimulante pro-
moviendo el crecimiento, la ingesta alimenticia,
digestibilidad de nutrientes y bienestar animal, ya
que el biofloc es rico en varios compuestos bio-
activos que pueden mejorar la actividad enzimá-
tica digestiva y comunidades bacterianas que se
pueden considerar como fuentes potenciales de
probióticos (Chen et al., 2018; Ferreira et al., 2015;
Khanjani et al., 2023).
La investigación sobre uso de harina de biofloc
como fuente alternativa de proteína para espe-
cies de cultivo tradicionales en la región, como la
cachama (Piaractus orinoquensis), permitiría opti-
mizar el uso del recurso y la obtención de nueva in-
formación para formular alimentos que garanticen
resultados de desempeño exitosos y repercuta en
los costos de producción.
Además de los beneficios, es necesario señalar
que los altos niveles de cenizas que llega a tener
esta harina puede ser un limitante en la formu-
lación, ya que un exceso de minerales en la dieta,
como por ejemplo el magnesio, interrumpe en el
metabolismo del calcio y fosforo (Webster & Lim,
2002). Adicionalmente es importante resaltar que
al no existir un registro de la producción acuícola
en sistemas biofloc, es difícil estimar una proyec-
ción de la obtención de harina.

Natalia Alvarez-Perdomo y Carlos A. David-Ruales13
Vol 27 No. 2 e-805 julio - diciembre 2023.
DOI: https://doi.org/ 10.22579/20112629.805
Asimismo, el uso de materias consideradas de de-
secho, que provienen de sistemas de producción
amigables con el medio ambiente, puede contri-
buir a disminuir la huella de carbono, hídrica y emi-
siones de gases de efecto invernadero, al reciclar
nutrientes y evitar la liberación de aguas altamen-
te eutrofizadas. Finalmente, de esta manera el
uso de este ingrediente alternativo impacta en los
pilares de la revolución azul de desarrollo sosteni-
ble: económico, ambiental y social.
FINANCIACIÓN
Los autores agradecen al Órgano Colegiado de
Administración y Decisión (OCAD) de Ciencia, Tec-
nología e Innovación (CTeI) del Sistema General
de Regalías (SGR) por la financiación del Proyec-
to “Formación de alto nivel de talento humano en
articulación con las potencialidades y vocaciones
del Departamento del Meta - Universidad de los
Llanos Meta” (Código BPIN 2021000100100) de la
cual la estudiante de la maestría en Acuicultura de
la Universidad de los Llanos, Natalia Álvarez Per-
domo, es beneficiaria.
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